A pesar de los reiterados mensajes de confianza y tranquilidad por parte de las autoridades económicas europeas y españolas, cada vez hay más gente que ante un posible crack del sistema financiero están estudiando la forma de salvaguardar sus ahorros.
El temor a un corralito a la española está haciendo que nos preguntemos más que nunca ¿qué hacer con nuestro dinero?
La primera duda que tienen muchos españoles es si el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) podrá asegurar sus ahorros. Al respecto me gustaría aclarar que el FGD no está diseñado para cubrir una garantía de todos los ahorros ante una quiebra financiera generalizada, sino que solo tiene utilidad ante la caída de una entidad financiera concreta. En ese caso, el FGD nos asegura nuestros ahorros con un límite de 100.000.-€/persona. Sin embargo no todos los productos de ahorro están englobados en dicha garantía.
Sin embargo, ante un eventual corralito el FGD no tendría ninguna contingencia que cubrir. El temido corralito consiste en que nuestros ahorros queden atrapados dentro del sistema bancario, limitándose nuestra capacidad para disponer de ellos. Existen distintas alternativas para escapar a un futurible corralito, comentemos alguna de ellas.
Abrir una cuenta en otro país de la UE. Presenta como dificultades tener que trasladarse físicamente al lugar donde se quiera abrir la cuenta, el idioma y la fiscalidad para no residentes. Además nada garantiza que ante una salida de España del Euro se acordasen entre los países miembros restricciones a la salida de capitales.
Abrir una cuenta en Suiza. El país helvético es el destino tradicional para depositar ahorros. A los problemas caracterísitcos de la opción anterior hay que añadir las altas comisiones exigidas, así como que es necesario un importe mínimo para la apertura de una cuenta.
Invertir en oro. El oro se ha constituido como valor refugio lo que ha provocado una fuerte subida de su cotización que podría degenerar en una burbuja que al estallar hiciese depreciar fuertemente su valor.
Depositar el dinero en la caja de seguridad de un banco. El coste de alquilar una de estas cajas resulta caro y actualmente, por la demanda en auge, puede haber lista de espera para poder contratar una. No están libres de riesgo ante un robo. Probablemente Hacienda pida información sobre los usuarios de estas cajas de seguridad.
Guardar el dinero debajo del colchón. Es la opción más económica, pero también la más arriesgada. El dinero pierde valor por la inflación y dejamos a nuestros ahorros vulnerables ante robos, incendios o cualquier otra contingencia inesperada. Los seguros del hogar no cubren apenas el dinero en efectivo dentro de domicilios.
Lo peor para el sistema financiero español sería la huida masiva de depósitos de ahorro a cualquiera de las formas que hemos expuesto, eso sí que aceleraría un posible corralito. Un "sálvese quien pueda" puede devenir en un desastre generalizado, tal y como sucedió en el crack del 29. Ningún sistema financiero por fuerte y saneado que sea puede resistir la retirada masiva de capitales.
Por mi parte, mantendré mis pequeños ahorros en instrumentos del sistema financiero español.
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