LA CUADRATURA DEL CÍRCULO FISCAL
Ya se aproxima la tan anunciada y esperada reforma fiscal. En pocas semanas deberemos tener el borrador del anteproyecto y será a partir de ese momento cuando podremos empezar a valorar las intenciones del legislador, hasta entonces todo análisis que hiciésemos sería pura especulación, sobre todo cuando desde el Ministerio de hacienda se están esforzando en no dar ninguna pista concreta sobre el rumbo que tomará la susodicha reforma.
Sin embargo sí que podemos a priori definir los objetivos que debería cumplir el nuevo sistema tributario que viese la luz tras la reforma. Estos objetivos serían:
1.- Sencillez. Que sea fácilmente comprensible y asumible por la ciudadanía, sin buscar hechos imponibles extraños. Además deberá facilitarse en lo posible la confección de lass autoliquidaciones tributarias (esto va sobre todo por la declaración de la renta). La sencillez es el mejor antídoto contra el fraude fiscal.
2.- Eficiencia. El objetivo de todo sistema tributario es hacer caja, parece obvio, pero en los últimos tiempos hemos asistido a una subida de tipos impositivos en todos los impuestos que no se han reflejado en un aumento de la recaudación. Esto es una clarísima falta de eficiencia del sistema tributario.
3.- Neutralidad. Que no permita nichos de elusión fiscal; es decir, que no permita grandes ejercicios de ingeniería fiscal a grandes contribuyentes con la que burlen el carácter recaudatorio de la legislación fiscal.
4.- De bases imponibles amplias y con tipos impositivos bajos. La crisis ha eliminado el 20% de la base sobre la que cobrar impuestos, lo que se intentó solucionar subiendo tipos impositivos, El resultado ha sido un aumento del fraude fiscal y un esfuerzo fiscal extremo para quienes sí cumplen con sus obligaciones tributarias.
5.- Que no penalice el crecimiento económico, el empleo ni la rentas del trabajo. No se puede matar a la gallina de los huevos de oro, pero parece que es más fácil recaudar de quienes generan rentas. El nuevo sistema tributario debe favorecer las sinergias fiscales; más empleo son mayores rentas que pueden consumir más.
6.- Que refuerce la seguridad jurídica y la lucha contra el fraude fiscal. En los últimos 2 años hemos tenido cambios en la legislación fiscal cada 15 días, eso ha imposibilitado cualquier tipo de planificación ahuyentando a la inversión y acabando con la paciencia de los contribuyentes. La seguridad jurídica no hará desaparecer el 100% del fraude fiscal, pero ayudará a reducirlo.
Será difícil que con la reforma fiscal se cumplan los 6 objetivos propuestos, pero por pedir que no quede.
En principio los mayores obstáculos vendrán desde la mera perspectiva política. El año 2015 es año electoral por lo que el gobierno sacará su calculadora de votos para evitar descalabros electorales. Por este motivo ya se nos ha anunciado la aplicación progresiva de la reforma tributaria; mal asunto...
La otra piedra de toque procederá del ajuste fiscal impuesto desde Europa. El totem del cumplimiento del déficit presupuestario exige cualquier sacrificio a corto plazo, lo que puede provocar que la reforma tributaria nazca muerta, y que antes de poder ver su utilidad nos sea modificada por la presión de Bruselas.
Difícil papeleta la que tiene el Ministro Montoro, con su popularidad por los suelos y obligado a moverse en una estrecha senda.
Etiquetas: IMPUESTOS
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2 comentarios:
De los 6 puntos, me quedo con el segundo, la eficiencia. Si subir los impuestos no conlleva mayor recaudación, algo está fallando. Y entonces, ¿no se puede probar a bajarlos? o ¿solo se hace en año electoral?
Desde hace muchos años nos encontramos con que políticas fundamentales (educación, energía, fiscalidad...) se ven sometidas a intereses meramente electorales. Dudo que la situación se revierta en esta ocasión.
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