jueves, 6 de marzo de 2014

VALOR INÚTIL

Hemos sabido esta semana que el Tribunal Constitucional da luz verde a que el gobierno de Castilla La Mancha rebaje los salarios de sus parlamentarios.

Esto sucede en momentos en los que la sociedad española ve a su clase política como el segundo problema más acuciante y existe una percepción de sobrevaloración del salario de los políticos. ¿Es cierto que los salarios de los políticos son demasiado altos? Pues es relativo. Como argumento frente a la opinión de los salarios altos está la comparación con el exterior, donde vemos que los políticos españoles tienen salarios menores que los de otros países de nuestro entorno. 


El dilema entre ambas posturas residiría en la diferencia existente entre precio y valor. El precio sería el dinero que pagamos por un bien, en este caso sería el salario; mientras que el valor se referiría en este caso a la utilidad que proporciona el bien.

Restrinjo al valor a la utilidad y omito el factor escasez, que también es efecto determinante en el precio. Así lo estableció Adam Smith al hablar de la paradoja del valor entre el agua y los diamantes; el primero es un bien vital pero suele ser barato, mientras que los segundos tienen un alto precio aunque no sean útiles debido a su escasez.


Decimos que rechazamos para el caso del salario de los políticos el factor escasez ya que, a diferencia de otros puestos de trabajo, no se exigen requisitos académicos ni de habilidades concretas, por lo que cualquier persona que caiga en gracia a quien realiza las listas (cerradas) electorales puede convertirse en parlamentario.

Curiosamente para cualquier puesto de trabajo con un salario inferior a 1.000 euros mensuales se puede exigir una titulación universitaria media, un cierto nivel de inglés hablado y escrito, tener carnet de conducir y un vehículo propio; por el contrario el parlamentario no requiere titulación universitaria (aunque si lo desea puede engrosar "falsariamente" su currículo), no necesita hablar idiomas porque tiene a su disposición un servicio de traductores y la falta de carnet de conducir y vehículo lo subsana con el cobro de dietas por desplazamientos en primera clase o la disponibilidad de un vehículo oficial.


En resumen. Si existe la idea de que los políticos cobran mucho es por la falta de percepción de una utilidad que revierta a los ciudadanos desde la labor política  y acorde a los salarios.

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martes, 19 de noviembre de 2013

SE SORTEA PUESTO DE TRABAJO

Qué tiempos aquellos en los que la tradicional cesta de Navidad incluía un jamón, cava, polvorones, etc. Por desgracia los intereses de las personas cambian y si hay una preocupación que desvela a millones de españoles hoy en día esa es la de tener un puesto de trabajo.
 
 
Así lo ha entendido una empresa que para este año ofrece en un sorteo de cesta de Navidad regalos tales como: el pago de 3 años de hipoteca o alquiler, un crucero, un coche, entradas al cine para un año y UN PUESTO DE TRABAJO.
 
 
La verdad es que cómo técnica de marketing es impecable, pero ¿es legal sortear un puesto de trabajo? Los promotores del premio tratan de vestir de legitimidad su actuación arguyendo que el premio es la cesta de navidad y que ésta engloba diferentes recompensas entre las que figura el puesto de trabajo, al que el premiado podría renunciar individualmente, manteniendo sus derechos sobre el resto de componentes de la cesta.
 
 
Lo que no parece tener discusión es la falta de ética de ofrecer un puesto de trabajo como premio de un sorteo.
  • En primer lugar por aprovecharse de la situación de emergencia social por la alta tasa de paro para vender papeletas y recaudar más dinero.
  • En segundo lugar porque se banaliza el puesto de trabajo sorteado y a la persona que lo acepte.
 
 
Ya se ha intentado cobrar por entrevistas de trabajo ( y se declaró ilegal), ahora se pretende cobrar por sortear un puesto de trabajo; esperemos que la justicia actúe de oficio y corte de raíz cualquier posibilidad de mercadear con derechos fundamentales.

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martes, 22 de octubre de 2013

ENEMIGOS ÍNTIMOS


El IEE (Instituto de Estudios Económicos) ha realizado un estudio analizando la eficiencia de los mercados laborales de 148 países del mundo. El resultado para España es demoledor, dejándonos en el puesto 115.
 


Las conclusiones son que en el mercado laboral español no funciona bien ni la cooperación entre empresarios y trabajadores, ni la flexibilidad en la fijación de salarios, ni el despido, ni la relación entre sueldos y productividad. Tampoco el mercado laboral español es capaz de retener talentos ni de atraerlos.

Con la última reforma laboral volvimos a cometer el habitual error (me incluyo) de pensar que se pueden cambiar las costumbres a golpe de legislación. Se formalizaba el escenario para dar una mayor flexibilidad a las relaciones entre empleadores y empleados (si bien con un sesgo claro a favor del empresario) en aspectos básicos de la relación laboral como el salario.




Este anacronismo de las relaciones entre empresario y trabajador no se da sólo en las grandes empresas sino que está extendido a ámbitos laborales reducidos de pequeñas y microempresas, en las que trabajadores autónomos emplean a trabajadores por cuenta ajena. La brecha abierta en estos casos se ha convertido generalmente en un abismo insalvable cuando estamos hablando de trabajadores en ambos casos (ya sea por cuenta ajena o propia).

Utilizando un símil del campo militar podríamos establecer que los trabajadores por cuenta ajena son la tropa (los soldados) y los trabajadores autónomos son suboficiales (sargentos) que comparten normalmente destino con su tropa en el campo de batalla. Sin embargo, el gran empresariado (los generales) tiene un enorme interés de que los autónomoscrean que son también parte de la élite militar para poder así ejercer mayor presión sobre la tropa.

Los intereses de los trabajadores, ya sean autónomos o por cuenta propia, están indisolublemente asociados como compañeros de trabajo que son y el que pequeños autónomos se sientan más identificados con la gran patronal que con los asalariados se convierte en un problema social por la confrontación que supone de grandes grupos.



Las grandes reformas no se establecen de un día para otro y la que aquí es necesaria debe venir fundamentalmente de la educación y de, lo que se denomina, cultura empresarial, tan en boga en los últimos tiempos.

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miércoles, 25 de septiembre de 2013

ÉTICA EMPRESARIAL Y DE CONSUMO

El Círculo de Empresarios ha realizado una propuesta encaminada a rebajar el salario mínimo interprofesional (SMI) para ciertas contrataciones de jóvenes en paro. Con ello se mejoraría el empleo juvenil, dicen.
 
Recordemos que actualmente el SMI es de 645,30.-€/mes. Con esta cifra parece difícil que haya un recorrido significativo en el importe de la rebaja; lo cual, a priori, tampoco permitiría una rebaja significativa del desempleo juvenil.
 
Lo que sí que nos apunta esta propuesta es la dirección en la que previsiblemente irá la 2ª parte de la Reforma Laboral y que se dirigirá a la flexibilización de la contratación; es decir, facilitar administrativamente la adaptación del contrato de trabajo a la necesidad de la empresa.
 
 
Como siempre, lo que es una necesidad en la pequeña empresa (donde la contratación de un trabajador es un proceso complicado y del que depende gran parte del futuro de la empresa) se convierte en una ventaja para medianas y grandes empresas, ventaja que normalmente va en detrimento de los trabajadores de esas empresas.
 
Que las relaciones entre empleados y empleadores debe flexibilizarse parece obvio, ya que los trabajadores es la parte más importante y a la vez la más sensible dentro de las relaciones empresariales, por eso no se puede dejar a la empresa en una posición de dominio tal que puede inducir al abuso. ¿Cómo contraponer esa posición de dominio del empresario frente al trabajador? Apelando a los "jefes" de los empresarios, sus clientes.
 
Se promulgó en 2011 una Ley de Economía Sostenible en cuyo objeto, entre otros, estaba favorecer el empleo de calidad y la cohesión social. Varias Comunidades Autónomas habían hecho sus pinitos al respecto aprobando leyes para inculcar la responsabilidad social empresarial. Sin embargo toda esta letra se convierte fácilmente en papel mojado.
 
En España se debe empezar a inculcar una ética empresarial real y que por el lado del empleo se concrete en la redacción de una política retributiva y de contratación de la empresa y que sea de acceso público, como lo son los balances de las empresas. Esta ética empresarial se debería completar con la ética del consumidor, porque en última instancia somos los consumidores los que damos el éxito o el fracaso a las empresas.

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jueves, 14 de marzo de 2013

¿ESTÁ SIRVIENDO DE ALGO LA REFORMA LABORAL?

Hace ya algo más de un año que se aprobó la polémica reforma laboral; o al menos que se publicó el Real Decreto-ley 3/2012 y que iniciaba el cambio en las relaciones laborales, si bien no fue hasta el mes de julio cuando con la Ley 3/2012 se refrendó dicha reforma laboral.

Desde entonces nos queda la duda de saber si ha servido de algo la reforma. Según la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, gracias a la nueva regulación y con la intermediación de la Virgen del Rocío, el camino de salida de la crisis será más corto. Si escuchamos al jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, la reforma ha sido un éxito en lo que a destrucción del empleo se refiere. ¿A quién debemos creer, si es que debemos creer a alguno?

Hay un hecho innegable y es que los datos de empleo del año 2012 son muy malos, con un incremento del número de parados de 700.000 personas según datos de la EPA (Encuesta de Población Activa). Pero ¿estamos seguros de que los malos datos de paro son consecuencia de la reforma laboral o de la crisis económica?

Seguimos olvidándonos de que las reformas laborales ni crean ni destruyen empleo, sino que la variación en la tasa de desempleo depende del crecimiento del PIB, así lo afirmó el economista Arthur Okun.

La Ley de Okun establece una correlación entre la variación de la tasa de desempleo y del PIB, indicando que, como norma general, el desempleo no disminuirá si una economía no crece a un ritmo del 3%.


Así podemos ver en el gráfico superior el cumplimiento de la Ley de Okun para la economía española en los últimos 27 años. En nuestro caso la economía ha necesitado crecer al menos un 2% del PIB para no destruir empleo, pero además nos muestra que ante caídas del PIB nuestro mercado laboral se ha mostrado especialmente sensible.

Pues sobre esa sensibilidad del mercado laboral es donde debe actuar la reforma laboral haciendo que la curva resultante de la Ley de Okun se desplace hacia abajo y se "horizontalice".

Si se lograse ese traslado de la curva conseguiríamos que nuestra economía crease empleo con tasa de crecimiento más bajo (del 1% según el gobierno), y en tiempos de recesión el ajuste empresarial no vendría principalmente por la destrucción de empleo.

Es cierto que de momento no se ha visto ese traslado de la curva generada por la Ley de Okun, pero tengamos en cuenta tres detalles:

1.- Cuando se promulgó la reforma laboral ya estábamos inmersos en el ciclo económico recesivo que atravesamos y el mercado laboral no es el que revierte dichos ciclos.

2.- Donde más ha cambiado la reforma laboral es en el ámbito de las relaciones entre empresa y trabajador cuya adaptación será un proceso a medio y largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta que España es un país de pymes y autónomos que son las estructuras empresariales con mayor dificultad y que ofrecen una mayor resistencia para adaptarse a los cambios.

3.- El mercado laboral tiene pendiente la reestructuración de grandes sectores como la banca o el empleo público que se realizarán durante este año 2013.

Personalmente sigo pensando que aunque la reformal laboral es mejorable (sobre todo en el ámbito de la contratación), debemos dar un margen de confianza a la norma al menos hasta que retorne el crecimiento económico y veamos su capacidad o no de reducir lo antes posible la tasa de desempleo a valores cercanos a la media europea.

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miércoles, 23 de enero de 2013

EL BUEN COMERCIAL

El caso de las participaciones preferentes donde empleados de banca recomendaban la compra de este producto a ahorradores que ni lo querían ni lo necesitaban me hace plantearme algunas cuestiones sobre  la figura de los agentes comerciales dentro de las empresas.

La empresa española, favorecida por las Administraciones Públicas, ha basado su modelo económico en el crecimiento de sus balances (sin importar la rentabilidad), basándose en la premisa de que el tamaño no solo importa sino que es lo que más importa; y la mejor manera de que el tamaño sea lo mayor posible es que las ventas sean todo lo cuantiosas que se pueda.

Este deseo voraz por el importe de la cifra de negocio ha creado una raza de supercomerciales donde lo único que importa es conseguir vender el producto o servicio ofertado, caiga quien caiga. La empresa incrementa sus ventas, el comercial se queda con sus comisiones y el cliente con algo que en muchas ocasiones no le interesa, pero que gracias a la labor comercial, ni siquiera sabe que no le interesaba. Una vez saturado el mercado con el producto en cuestión se crea uno nuevo y vuelta a empezar.

¿Quién es un buen comercial? Según el modelo empresarial y económico en el que vivimos el mejor es el que más vende. Sin embargo la labor del comercial debería tener unas características que fuesen más allá de la mera dote de persuasión (o presión) para conseguir la venta.

¿Qué características debería tener un buen comercial? En primer lugar debe tratarse de una persona puntual, educada y con aspecto cuidado. Me diréis que eso era obvio, pero me he encontrado con más casos de los que hubiese imaginado de comerciales que me han hecho esperar o que han han mostrado poca educación en las formas al no conseguir hacer la venta. Incluso alguna vez he atendido a algún comercial vestido para ir de botellón en cuanto terminase la entrevista.

Una vez aclaradas esas primeras características que parecen de perogrullo y que las propias empresas a quienes representan los comerciales deberían esmerarse en cuidar, podemos buscar otros distintivos más técnicos en la labor comercial. Así, básicamente:

1.- Debe conocer el producto o servicio que vende. Lo único peor que una mentira es una media verdad y la falta de conocimientos hace que abunden las primeras y las segundas.

2.- Tiene que saber escuchar los posibles inconvenientes del producto que le comenten los potenciales clientes. Esto le ayudará a mejorar en cualidades como empatía o capacidad de reacción ante futuras acciones de venta.

3.- Ser constante. Generalmente se reciben más noes que síes a lo largo del día. Un buen comercial no debe dejarse vencer por la contrariedad de no conseguir que todo el mundo le compre su producto o incluso de ser rechazado de manera poco amable.

4.- Saber cerrar la venta. Al fin y al cabo el comercial vive de sus ventas, así que debe aprender a cerrar la venta; sin presiones pero de una forma ágil que evite demoras innecesarias que suelen terminar estropeando los acuerdos.

Se podrían establecer muchas otras cualidades en función del producto que se vaya a vender o según la técnica de venta que se vaya a utilizar (telefónica, a puerta fría, etc.), pero las aquí expuestas creo que son las básicas para cualquier producto o técnica. Además estás características son fácilmente reconocibles por todos nosotros cuando nos encontramos en el otro lado, es decir, cuando somos los posibles clientes del buen comercial.

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jueves, 22 de marzo de 2012

EMPRESARIO Y/O EMPRENDEDOR

Viene siendo habitual desde hace un tiempo que leamos u oigamos n los medios de comunicación el empleo del término emprendedor como sinónimo de empresario, pero ¿son equivalentes ambos términos?

Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) se define al empresario/a como:
  1. Persona que por concesión o por contrata ejecuta una obra o explota un servicio pñublico.
  2. Persona que abre al público y explota un espectáculo odiversión.
  3. Patrono (persona que mplea obreros).
  4. Titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa.
En alguna de estas 4 acepciones podemos encontrar lo que cualquiera de nosotros tiene en la mente a la hora de pensar en un empresario, básicamente alguien que tiene una empresa.

Sin embargo, si en el mismo diccionario de la RAE acudimos al término emprendedor, veremos en primer lugar que la palabra figura como un adjetivo y no como un sustantivo. Es decir sería un complemento para algún sustantivo. En segundo lugar, la RAE define emprendedor como "que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas".

Podríamos decir por tanto que emprendedor es un adjetivo que podría ir unido al sustantivo empresario, teniendo al empresario emprendedor, que sería aquel empresario que se embarca con resolución en acciones dificultades o azarosas.

Para ser emprendedor, el empresario debe actuar con innovación, no tanto con innovación tecnológica o científica como con una una nueva manera de afrontar los procesos normales en el desarrollo de una actividad económica respecto de los clientes o proveedores.

Por ejemplo, alguien que abre una tienda de ropa en un local determinado, contrata a unas personas para que atiendan a la clientela y desarrolle la actividad en el típico horario comercial; sería considerada un empresario. Sin embargo, si sutituye a los empleados por un robot que entrega la prenda de vestir al cliente tras haber pulsado este en un catálogo virtual dicha prenda; estaríamos ante un emprendedor (no todas las innovaciones tienen por qué ser buenas ideas).

¿Por qué entonces se suele utilizar la palabra emprendedor para referirse a toda aquella persona que monta una empresa?, pues por una mera sensación de que la palabra empresario tiene un ligero significado peyorativo por considerarse al empresario como a quien acumula beneficios y "explota" a sus asalariados.

En España se tiene una imagen del empresario como la de las novelas de Dickens y ha habido que inventarse el sustantivo emprendedor para lavar la imagen de los empresarios.

Por cierto, lo mismo que no todos los empresarios son emprendedores, tampoco los emprendedores son siempre empresarios y, cuando lo son, no tienen por qué ser buenos empresarios. Pero dejaremo para otro día el qué entiendo yo por ser un buen empresario.

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martes, 13 de marzo de 2012

ES UNA LATA EL TRABAJAR

La secretaria general del PP, Mª Dolores de Cospedal, afirma que los españoles tenemos que trabajar más, en referencia a la convocatoria de huelga general para el próximo 29 de marzo. Esta afirmación coincide prácticamente con la que hace año y medio hizo el por aquel entonces presidente de la CEOE Díaz Ferrán cuando nos dijo que para salir de la crisis hay que trabajar más y cobrar menos. Por cierto, Díaz Ferrán está actualmente imputado por un caso de apropiación indebida...

Ambas opiniones parecen cargar la responsabilidad de la crisis, o al menos de su salida, en los trabajadores, dándonos a entender que estos son perezosos y vagos. Pero, ¿es cierto que los españoles seamos perezosos?

Voy a contar una anécdota personal, al estilo "abuelo cebolleta". En mi primer viaje a Alemania pude comprobar cómo al preguntarme por mi procedencia y reponderles que era español todos los alemanes automáticamente respondían que somos muy trabajadores, que conocían a alguien de España que había ido allí a atrabajar y les caracterizaban como muy trabajadores, uno de los mayores piropos que te pueden decir en el país germano. Y, si somos tan trabajadores en el exterior, ¿por qué dentro de España nos consideramos vagos?

Parece que estamos buscando la solución en la dirección equivocada. ¿No será que los trabajadores españoles rinden poco porque están mal dirigidos? ¿No habrá que mirar hacia la organización empresarial para ver si esta es eficiente?

El dueño de la empresa de distribución Mercadona, Juan Roig, reivindica una cultura del esfuerzo, como la de los bazares chinos, sin embargo vemos que su empresa tiene una política de personal que motiva a los trabajadores con diferentes incentivos. A Dios rogando y con el mazo dando, te piden esfuerzo pero a cambio recibes gratificaciones ya sea en sueldo, flexibilidad horaria o promoción interna.

Pero Mercadona es una gran empresa, ¿qué pasa en la gran mayoría del empresariado español donde reina la pequeña empresa familiar? En este caso los directivos y mandos intermedios suelen ser el propio emnpresario o alguien de la familia, más preocupados por el fin último de los resultados que por los medios utilizados para alcanzarlo y, en cualquier empresa, el principal medio son los trabajadores que son quienes acaban dando el mayor valor añadido al producto o servicio.

La confusión en la dirección, sin objetivos y sin búsqueda de incentivos, desmotiva a muchos trabajadores. Miremos cada uno al interior de nuestras empresas: salarios bajos, jornadas de trabajo extensivas, etc.; todo ello para conformar un cóctel frustrante.

La flexibilidad que ha traído la reforma laboral puede ser una oportunidad para que muchas empresas comiencen a diseñar un plan de retribuciones consensuado con los trabajadores que sirva de incentivo y aumento para la tradicional baja productividad de la empresa española.

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viernes, 17 de febrero de 2012

UN NUEVO MODELO

Cuando Mariano Rajoy fue investido presidente del gobierno pidió media hora para hacer reformas y mejorar así la situación de España ante los mercados. Ya tenemos las 3 principales reformas que se planteó (presupuestaria, financiera y laboral), pero todavía no tenemos esa mejora.

Los mercados han hecho hasta el momento caso omiso al proyecto reformista del gobierno español, supongo que en buena parte porque las reformas no han sido tan agresivas como para ir a la raíz de los problemas económicos españoles y, me temo que, aunque lo hubiesen hecho la mejora no sería instantánea.

El problema español es de modelo económico y social y eso no se cambia de un año para otro.

Se critica la reforma laboral porque rebaja los derechos de los trabajadores acercándoles a los de los países de economías emergentes, y nos parece inadmisible porque nos consideramos una potencia económica mundial, sin darnos cuenta de que en estos años nos hemos convertido en una economía decadente.

Se suele decir que lo difícil no es llegar sino mantenerse. España fue una economía en desarrollo durante los años 80 y a finales de los 90 ya habíamos conseguido colarnos en la vanguardia de la economía mundial, pero parece que nos relajamos, creimos que el trabajo estaba hecho y que nunca bajaríamos del pedestal al que habíamos subido.

El mundo es cada vez más competitivo y es precisamente en ese campo de la competitividad donde cada año bajamos un escalón tras otro. La educación es la única salida para mejorar la competitividad perdida.

En las últimas décadas la política educativa ha sido un campo de batalla ideológico entre los dos principales partidos políticos, donde por ejemplo se ha dado más importancia a la asignatura de "educación para la ciudadanía" que a la valoración del esfuerzo. La calidad de la enseñanza no es mejor por tener destinados más recursos sino por enfocar estos en la buena dirección.

La eduación debería ser revisada de arriba a abajo, desde la enseñanza primaria hasta la universitaria, pasando por la formación profesional. Y no vale un cambio de ley con el nuevo gobierno, sino que requiere de un consenso global.

Nos hemos hartado de oir que tenemos la generación mejor preparada (también nos decían que teníamos el mejor sistema financiero del mundo), y sin embargo tenemos un paro juvenil cercano al 50%, algo tiene que estar fallando.

El problema ya no es del gobierno o de la oposición, trasciende ideologías y afecta al conjunto de la sociedad. La crisis pasará pero depende de nosotros prepararnos para lo que pueda venir en un futuro.

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miércoles, 15 de febrero de 2012

¿QUIÉN TEME A LA REFORMA LABORAL?

El sábado pasado se publicó en el BOE la reforma laboral. Era muy esperada y gran parte de la expectación levantada venía por los comentarios vertidos por varios miembros del gobierno; que si sería un cambio radical en la legislación laboral, que si era muy agresiva, que si costaría una huelga general...

Al final me atrevería a decir que no ha sido para tanto, porque ni el cambio es tan radical ni ha sido tan agresiva. Cierto que modifica aspectos como la cuantía de las indemnizaciones por despido, los requisitos para los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) o la negociación colectiva; pero también se han quedado fuera elementos más polémicos como el contrato único o los mini-jobs.

La rigidez del mercado laboral español obligaba a una reforma (no olvidemos que la tasa española de paro es el doble de la media europea), sobre todo porque dicha rigidez en la relación empleado-empresario estaba hecho a medida de grandes empresas, las cuales salían favorecidas frente a las empresas más pequeñas, difuminando su capacidad de competencia.

Debemos recordar que la gran mayoría de las empresas españoles son autónomos y microempresas, y que estas muchas veces se veían encorsetadas por un mercado laboral pensado para grandes corporaciones. Esto ha provocado que los ajustes en momentos de crisis se hagan siempre por el lado de los trabajadores via despidos.

La reforma laboral llevada a cabo por el gobierno trata de mejorar la flexibilidad en estas microempresas, pero también dota de esta mayor flexibilidad a las grandes empresas, lo cual refuerza aun más su ventaja competitiva. En mi opinión este tema debería resolverse en la tramitación que tendrá la refortmal laboral en el Congreso de los Diputados.

Siempre ha habido empresarios serios que valoran los recursos humanos de su empresa y empresarios déspotas que consideran a sus trabajadores como un mal necesario. Del otro lado tenemos trabajadores de gran profesionalidad que aportan un alto valor añadido a su empresa y trabajadores que son un agujero negro de productividad. La verdadero reforma laboral estará en cada empresa, en la relación entre empleado y empresario para saber adaptarse a la realidad económica de la empresa.

Cuanto más flexibles sean las relaciones empleado-empresario y exista una mayor concienciación de la empresa para medir y gestionar su productividad así como del valor de los recursos humanos, mejor será el mercado laboral y empresarial español.

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miércoles, 4 de enero de 2012

TALENTO FRENTE A LA CRISIS

El mayor problema que nos ha traído la crisis es el desempleo. España tiene 4,5 millones de desempleados, que, para que nos hagamos una idea, si los pusiéramos en fila irían de La Coruña a Barcelona en un carril de ida y otro de vuelta.

Con este panorama, los que permanecen en las empresas se están viendo relegados a un segundo plano dentro de las prioridades empresariales. Ya no importan tanto los recursos humanos como la situación financiera de la empresa. Pero las empresas parecen olvidar que la crisis pasará algún día.

La crisis pasará y las empresas que no hayan cuidado al talento del personal lo perderán. Se reactivará la economía y los empleados con mejores recuros buscarán un nuevo puesto de trabajo en una empresa que les valore.

En una visión a medio y largo plazo las empresas deberían ver que son los recursos humanos lo que dan valor a la empresa, sobre todo en la pequeña empresa y en sector servicios, justo las características que definen a la empresa española.

Medir adecuadamente la relación entre la gestión de las personas, la actividad laboral y los resultados de la empresa permitirá a la empresa tener una mejor comunicación con sus trabajadores para que estos entiendan las decisiones que se deban tomar sin sentirse infravalorados.

El bienestar laboral ha caído muchos peldaños estos últimos años y las empresas deben buscar la motivación de sus empleados, teniendo en cuenta que esta no siempre se basa en recursos económicos (salario) sino que existen otros factores como la satisfacción personal para motivar y ganar productividad.

Los resultados de las empresas están y estarán siempre vinculados a las personas que las conforman.

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miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿CUÁNTO CUESTA CONTRATAR UN TRABAJADOR?

La economía está llena de paradojas, algunas reales y otras ficticias que podríamos calificar incluso de leyendas urbanas. Una paradoja aparente se encuentra en el coste laboral, es decir, en el gasto que supone para el empresario la contratación de un trabajador.

La presunta paradoja está en que vemos como los empresarios se quejan del alto coste que supone contratar un trabajador, mientras que existe una cada vez más extendida clase mileurista, personas que reciben un salario que ronda los 1.000.-€ mensuales.

La supuesta contradicción viene dada por la existencia de una parte invisible del coste de los trabajadores. Cada trabajador cotiza a la Seguridad Social por dos tramos: uno que se detrae de la propia nómina y otro que corre a cargo del empresario y del que el trabajdor no tiene conocimiento.


Así tenemos que un trabajador que gane como salario bruto anual 14.000.-€ (14 pagas de 1.000.-€ cada una, el mileurista paradigmático) supondrá unos ingresos en la Seguridad Social vía cotizaciones de unos 5.215.-€; de ellos 889.-€ son por cuenta del trabajador y se detraen de su nómina, y los 4.326.-€ restantes son a cargo del empresario. Tenemos que el coste real para la empresa de este trabajador son 18.326.-€, un 30% superior al que figura en la nómina.

Una vez que hemos visto el gasto en cotizaciones que supone un trabajador nos queda otra incógnita, ¿a qué se dedica todo ese dinero? Pues bien, el 80% aproximadamente se destina al pago de las pensiones, no a la jubilación futura del trabajador sino a las pensiones actuales. El resto de las cotizaciones son para el pago del desempleo, prestaciones por incapacidades, formación profesional o el Fondo de Garantía Salarial.

Quizá sería conveniente modificar el modelo de nómina actual e incluir la cotización empresarial de cada trabajador para que todos seamos más conscientes del coste que tienen las cosas.

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martes, 19 de julio de 2011

VUELVA USTED MAÑANA

Me he permitido copiarle el título al escritor Mariano José de Larra, porque el tema a tratar hoy es el del funcionariado público. Y es que ayer, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, declaró que hay que "acabar con los funcionarios prepotentes e incumplidores", así como que el funcionariado es un "colectivo desproporcionado" y que hay que hacerles ver que "no son dueños de su puesto de trabajo".

Me temo que ayer, el señor Rosell hizo unos 4 millones de "amigos", que es aproximadamente el número de funcionarios públicos que existen en nuestro país. Y es que al hablar entre colegas durante una conferencia, le hizo dejarse llevar por los tópicos que recaen sobbre el funcionariado.

Los tópicos son injustos, porque generalizan situaciones y sirven para prejuzgar, pero también es cierto que siempre se basan en situaciones que han surgido y por tanto esconden una parte de verdad.

No creo que los funcionarios sean poco trabajadores, o al menos no peores que los trabajadores de la empresa privada, la diferencia está que en esta última el capital arriesgado no nos pertenece a todos sino a unos inversionistas que deberían preocuparse por su rentabilidad.

Los problemas de la función pública no son responsabilidad de los trabajadores sino de la extemporaneidad de su organización en pleno siglo XXI. Así podríamos señalar los siguientes puntos a mejorar:
  1. Modernización de la estructura jerárquica. La tendencia moderna es a achatar la pirámide de cargos para agilizar tareas y facilitar los procesos. En la función pública esta pirámide es todavía muy grande y hace que surjan grandes ineficacias.
  2. Reasignación de recursos. Probablemente no sobren funcioanrios sino que están mal asignados. Hay organismos que no dan abasto y otros en los que sobran recursos. Para esta reasignación sería fundamental una mejora sustancial del siguiente punto.
  3. Flexibilización de tareas y conocimientos. No es posible que quien haga una tarea en una administración no sea capaz de realizar la misma o parecida función en otro organismo. Una mayor flexibilidad en los puestos de trabajo mejoraría su eficiencia.
  4. Modernización de la política retributiva. Complementos salariales como el de antigüedad están totalmente desfasados en la administración moderna. No se puede pagar más a alguien por el mero hecho de haber sacado la oposición hace más años.
Todos estos puntos deberían ser complementados con un mayor control de los puestos de trabajo, labor que es competencia del Ministerio de Administraciones Públicas; pero debe resultar más fácil bajar los salarios de todos los funcionarios y que paguen justos por pecadores.

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jueves, 23 de junio de 2011

RONALDO, TE CAMBIO EL SUELDO

Se acabó la liga de fútbol y, como cada verano, ahora nos toca el período de fichajes. Es muy típico que los medios especializados nos hablen de las cifras de los traspasos y de los sueldos que van a tener los futbolistas.
Pero cuando se habla de sueldos siempre nos hablan de salarios netos, es decir, lo que le quedará en el "bolsillo" al jugador, porque de hecho es así como están firmándose los contratos.
Siempre he considerado que hablar de salario neto en la negociación de un contrato laboral era un peligro para el empresario, porque le hacía perder noción del costo real que le iba a suponer dicho trabajador.
Además nos encontramos con otro posible peligro, una modificación fiscal, aunque aquí es un arma de doble filo, ya que puede afectar tanto al empresario como al trabajador.
Una subida de impuestos obligaría al empresario a un aumento exponencial del salario bruto, para poder mantener el mismo salario neto tras impuestos y cotizaciones sociales. El resultado sería una pérdida de competitividad para la empresa.
Sin embargo, una bajada de impuestos, como por ejemplo fue la deducción de los 400.-€ que se sacaron de la manga hace 3 años, provocaría que quien negoció su salario como neto, viese cómo su salario bruto tendría que disminuir.
Además, la jurisprudencia más reciente del Tribunal Supremo se pone del lado del empresario a la hora de tener que liquidar contratos firmados por un salario neto, ya que considera que cuando se negocia un contrato laboral siempre se habla de salario bruto y que el empresario incluso podría pedir el exceso de salarios satisfechos al trabajador.
Por cierto, el título del artículo sigue en pie, aunque me tenga que conformar con que el sueldo de Cristiano Ronaldo sea en bruto.

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