¿CÓMO INTREPRETAR LOS DATOS DEL PARO?
El mes de junio parece haber sido propicio para el gobierno frente a su gran espada de Damocles, el empleo. Las cifras del paro nos trajeron una disminución en el número de inscritos en el antiguo INEM de 127.248 personas, la mayor caída en un mes de junio desde 1997.
Si hay algo indiscutible es un dato, el número de desempleados inscritos ha bajado en 127.248 personas, pero algo muy diferente es que el dato expuesto sea totalmente representativo de la realidad que se quiere analizar.
Por ejemplo, a esta reducción aparente del desempleo le acompañan otros datos no tan benignos, como que el número de afiliados a la Seguridad Social (quienes están trabajando) sólo se incrementó en 26.853 personas. ¿Dónde están las otras 100.000 que se desapuntaron del desempleo sin haber encontrado un trabajo?
Seguramente nos podemos encontrar con personas que hayan desistido de encontrar un trabajo a través de su oficina de empleo, otras que hayan iniciado cursos y que por características de la estadística dejan de ser contabilizados como desempleados mientras reciben dichos cursos, o quizás personas que hayan llegado a la edad de jubilación y dejen de ser reconocidos como desempleados... Cualquier causa que se nos ocurra para que una persona abandone su inscripción en la oficina de empleo sin haber encontrado un puesto de trabajo.
Además existen otra serie de factores que influyen en el dato aislado de la reducción en el desempleo del mes de junio. La economía española presenta en su mercado laboral una clara estacionalidad, es decir, el empleo depende de la época del año en que nos encontremos; el segundo trimestre es propicio para el empleo por el comienzo de la campaña turística estival y, recordemos, que estamos hablando de la primera "industria" nacional. Se debe pues, desestacionalizar el dato del desempleo, mitigar el efecto temporada de la contratación, para poder ser comparable con el resto de la serie. Una vez desestacionalizado el dato del mes de junio el resultado es poco alentador: la economía española sigue destruyendo empleo.
Mención aparte tendrían otros aspectos como el análisis de la calidad del empleo creado; si estaríamos ante contratos temporales o indefinidos, si los contratos son a tiempo parcial, si el empleo autónomo tiene relevancia, etc.
Vemos como conclusión que no es lo mismo que descienda el desempleo a que aumente el empleo, por eso suele tomarse como más fiable el resultado de la EPA (Encuesta de Población Activa) y que publicará en breve sus datos del segundo trimestre de 2013.
Tras todo lo dicho anteriormente nos queda preguntarnos: ¿realmente nos interesa saber el número de desempleados inscritos en las oficinas de empleo?, ¿o quizá nos interesa saber que porcentaje de la población en edad de trabajar está desocupada?
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA

