domingo, 31 de marzo de 2013

CAPITALISMO DE BURBUJA

Si pudiéramos definir el mundo actual con una única palabra muy probablemente ésta sería la palabra velocidad. Todo se ha acelerado y va más deprisa, lo que hace que los cambios sean continuos y trepidantes.

La velocidad en el cambio se ha instalado en todos los ámbitos de nuestra vida y, como no podía ser menos, también en la economía. La tercera revolución industrial ya está aquí pero seguimos inmersos en una mentalidad socio-económica del pasado. De momento la política se ve incapaz de asumir los nuevos cambios y se limita a ofrecer un capitalismo basado en burbujas especulativas.

Este capitalismo sucedáneo llegó a España en los años 90, con la anterior crisis. La revolución de internet se unió a la salida a Bolsa de gran número de empresas, tanto públicas (Telefónica, Argentaria...) por la necesidad de hacer caja para luchar contra el déficit; como privadas (Santander, BBV...) que necesitaban mayor financiación para buscar nuevos mercados. Este proceso fue conocido como capitalismo popular por convertir a muchos pequeños ahorradores de clase media en inversores bursátiles.

Este proceso de popularización de los mercados entre la clase media se vio agudizado por la extensión de la comercialización de nuevos productos financieros como los planes de pensiones o los fondos de inversión.


Así fue como surgió la primera de la burbujas económicas de la época reciente, la de las empresas conocidas como "punto com". Sociedades que utilizaban la red de redes pero que realmente no siempre estaban respaldadas por algún valor real ¿recordáis TERRA? El pinchazo de la burbuja tecnológica dilapidó los ahorros de muchos pequeños inversores, pero el mercado español no sufrió en general la repercusión, como sí sucedió entre los inversores norteamericanos.

La gran burbuja de la economía española no ha pinchado hasta 2007. Como habréis adivinado hablamos de la burbuja inmobiliaria. Durante años el mercado se comportó como si no existiera la posibilidad de una depreciación de los inmuebles ni un límite en la capacidad de endeudamiento de la sociedad. A estas alturas todos conocemos perfectamente las consecuencias.

Desde ese año y debido a la profundidad de la crisis han salido a la luz toda una serie de burbujas económicas, nacidas todas (como la anterior) de la mano de una legislación creada por una clase política que parece centrada en buscar la manera de encontrar pelotazos más que en gestionar los recursos públicos y modernizar la sociedad.

Tenemos como ejemplos la burbuja bancaria con sus productos financieros fallidos (participaciones preferentes); la burbuja de las infraestructuras representada princiaplmente por las autopistas de peaje fallidas y que finalmente serán sufragadas por el paciente contribuyente; la burbuja de las energías renovables con sus cuantiosas primas a la producción pagadas con dinero público; o, por último, la burbuja del fútbol, con equipos de todas las categorías siendo dirigidos por administradores judiciales y que desvelan el saqueo indecente llevado a cabo en estas entidades.

Pero lejos de aprender parece que seguimos empeñados en crear nuevas burbujas que acaben de esquilmar los recursos de la clase media. Así deberemos estar atentos a una más que posible burbuja en las empresas 2.0, en lo que sería una reedición de la burbuja tecnológica, y que podríamos ver en la salida a Bolsa de un valor como Facebook.

Aunque la posible burbuja que podría resultar más peligrosa estaría relacionada con una posible privatización de los servicios públicos básicos: sanidad y educación. El traslado de la gestión de estos servicios a manos privadas puede ser la culminación de la extracción de rentas, el culmen de la vampirización de las clases medias.

Etiquetas:

viernes, 22 de marzo de 2013

HISTORIA DE DOS CORRALITOS

Es difícil encontrar dos sinónimos perfectos totales ya que, si los analizamos detenidamente, cada uno de los términos considerados sinonímicos esconde un matiz específico que hace que la coincidencia semántica raramente sea del 100%.
 
Al igual que con los sinónimos podemos afirmar que con los hechos históricos sucede lo mismo. Muchas veces hemos oído decir que la historia se repite, pero cada acontecimiento tiene su singularidad que, aunque en lo genérico nos sirva para establecer analogías, en lo específico siempre ofrece variantes.
 
Hablaríamos en este caso del que ya se conoce como corralito chipriota y que como sabéis recoge su denominación por equivalencia con el fenómeno ocurrido en Argentina hace ya casi 12 años. Sin embargo ambos hechos, tras surgir de un elemento común (evitar la retirada masiva de depósitos bancarios), ofrecen especificidades que pasaremos a comentar.
 
El caso argentino vino por la confluencia del peligro de suspensión de pagos de la economía con la existencia de lo que se denominaba convertibilidad entre el peso argentino y el dólar. Ambas monedas tenían un tipo de cambio a la par, establecido artificialmente, que hacía equivaler 1 peso con 1 $.
 
Ante el temor de fuga de depósitos se estableció la restricción de la libre disposición de dinero efectivo, fenómeno que ya todos conocemos como corralito. Se limitaba la disposición de dinero a 250 pesos semanales por titular. Esta brusca reducción de la liquidez asfixió el crédito y el comercio en todo el país, viéndose especialmente afectadas las personas situadas en la economía sumergida y que representaban un alto porcentaje de la población argentina. Esta situación llevo a toda esta gente a reinstaurar una economía de trueque debido a la falta de liquidez monetaria. El corralito argentino duró apenas un mes, pero no fue más que el preludio de algo mucho peor; el corralón.
 
El corralón consistió en la derogación de la ley de convertibilidad que fijaba el cambio del peso y el dólar, pasando automáticamente a una nueva relación entre el cambio de ambas monedas que se situó en 1,40 pesos = 1 $. Asimismo, quienes poseían depósitos denominados en dólares, sufrieron el cambio de moneda y la subsiguiente devaluación de sus ahorros. Para colmo el valor de las deudas contraídas con el sistema financiero se mantuvieron en el antiguo cambio paritario.
 
El caso de Chipre que nos ocupa estos días tiene su singularidad propia. Aunque el objetivo de su corralito es el mismo que en Argentina, evitar la retirada masiva de depósitos, el estar este país dentro de la Eurozona le otorga sus propias características.
 
Como ya sabéis la economía chipriota sufre una grave crisis financiera, por lo que se estima la necesidad de un rescate. En este caso la famosa troika (FMI, BCE y Consejo Europeo) deciden innovar la forma del rescate exigiendo al gobierno chipriota que sea el propio país quien asuma directamente parte del costo de la factura del rescate. Ante este requerimiento, el gobierno de la isla bloquea los depósitos bancarios con el fin de detraer una parte de los mismos la cual servirá para costear la parte del rescate que quiere la troika. Este bloqueo bancario se produjo el pasado día 15 de marzo.
 
Desde este momento los ciudadanos chipriotas pasan a depender económicamente del dinero en metálico que tuvieran en sus domicilios. Nuevamente las consecuencias para el comercio y el crédito son nefastas. Pasan los días y, mientras se siguen negociando planes de salvamento de la economía, los ciudadanos son relegados a un segundo plano y siguen sin poder disponer de sus ahorros. Esto será así al menos hasta el próximo martes 26 de marzo (y ya van 11 días).
 
¿Debemos temer un corralón a la chipriota? Por desgracia no es una opción desechable. De no llegarse a un acuerdo satisfactorio, el Eurogrupo parece dispuesto a prescindir de Chipre como miembro de la Moneda Única. Los ahorros bancarios depositados en esta isla mediterránea pasarían a estar denominados en otra moneda distinta que se devaluaría automáticamente frente al Euro, permaneciendo las deudas financieras en la antigua moneda.
 
El principal problema está en que aún en el caso de que se aceptase un plan de rescate ¿quién dejará sus ahorros depositados en los bancos? Nadie, la fuga de depósitos está garantizada en cuanto se suprima el corralito, y viendo cómo se las gasta la autoridad financiera europea nada nos garantiza que los depósitos bancarios en otros países europeos estén a salvo, lo que puede provocar una retirada masiva de dinero del sistema bancario europeo.
 
Esperemos que las aguas vuelvan a su cauce lo antes posible y teniendo en cuenta los derechos y las necesidades de los ciudadanos chipriotas.

Etiquetas:

jueves, 14 de marzo de 2013

¿ESTÁ SIRVIENDO DE ALGO LA REFORMA LABORAL?

Hace ya algo más de un año que se aprobó la polémica reforma laboral; o al menos que se publicó el Real Decreto-ley 3/2012 y que iniciaba el cambio en las relaciones laborales, si bien no fue hasta el mes de julio cuando con la Ley 3/2012 se refrendó dicha reforma laboral.

Desde entonces nos queda la duda de saber si ha servido de algo la reforma. Según la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, gracias a la nueva regulación y con la intermediación de la Virgen del Rocío, el camino de salida de la crisis será más corto. Si escuchamos al jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, la reforma ha sido un éxito en lo que a destrucción del empleo se refiere. ¿A quién debemos creer, si es que debemos creer a alguno?

Hay un hecho innegable y es que los datos de empleo del año 2012 son muy malos, con un incremento del número de parados de 700.000 personas según datos de la EPA (Encuesta de Población Activa). Pero ¿estamos seguros de que los malos datos de paro son consecuencia de la reforma laboral o de la crisis económica?

Seguimos olvidándonos de que las reformas laborales ni crean ni destruyen empleo, sino que la variación en la tasa de desempleo depende del crecimiento del PIB, así lo afirmó el economista Arthur Okun.

La Ley de Okun establece una correlación entre la variación de la tasa de desempleo y del PIB, indicando que, como norma general, el desempleo no disminuirá si una economía no crece a un ritmo del 3%.


Así podemos ver en el gráfico superior el cumplimiento de la Ley de Okun para la economía española en los últimos 27 años. En nuestro caso la economía ha necesitado crecer al menos un 2% del PIB para no destruir empleo, pero además nos muestra que ante caídas del PIB nuestro mercado laboral se ha mostrado especialmente sensible.

Pues sobre esa sensibilidad del mercado laboral es donde debe actuar la reforma laboral haciendo que la curva resultante de la Ley de Okun se desplace hacia abajo y se "horizontalice".

Si se lograse ese traslado de la curva conseguiríamos que nuestra economía crease empleo con tasa de crecimiento más bajo (del 1% según el gobierno), y en tiempos de recesión el ajuste empresarial no vendría principalmente por la destrucción de empleo.

Es cierto que de momento no se ha visto ese traslado de la curva generada por la Ley de Okun, pero tengamos en cuenta tres detalles:

1.- Cuando se promulgó la reforma laboral ya estábamos inmersos en el ciclo económico recesivo que atravesamos y el mercado laboral no es el que revierte dichos ciclos.

2.- Donde más ha cambiado la reforma laboral es en el ámbito de las relaciones entre empresa y trabajador cuya adaptación será un proceso a medio y largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta que España es un país de pymes y autónomos que son las estructuras empresariales con mayor dificultad y que ofrecen una mayor resistencia para adaptarse a los cambios.

3.- El mercado laboral tiene pendiente la reestructuración de grandes sectores como la banca o el empleo público que se realizarán durante este año 2013.

Personalmente sigo pensando que aunque la reformal laboral es mejorable (sobre todo en el ámbito de la contratación), debemos dar un margen de confianza a la norma al menos hasta que retorne el crecimiento económico y veamos su capacidad o no de reducir lo antes posible la tasa de desempleo a valores cercanos a la media europea.

Etiquetas:

viernes, 8 de marzo de 2013

POLÍTICA DE CUOTAS

No quiero dejar pasar el Día Internacional de la Mujer sin hablar de uno de esos temas que afectan a las empresas, pero que no han tenido eco durante la crisis. El tema sería la adopción de cuotas por sexos en los consejos de administrción de las empresas.
Y es que si cogemos los consejos directivos de las empresas del IBEX-35, las mayores de España, tenemos que tan sólo un 12% de sus miembros serían "miembras", es decir, serían mujeres. Es más, concretamente las empresas ENDESA, GAS NATURAL, SACYR VALLEHERMOSO y TÉCNICAS REUNIDAS no cuentan entre sus consejeros con ninguna fémina. ¿Acaso podemos afirmar que no hay mujeres en España con méritos propios para formar parte del consejo de administración de estas empresas?

Hablo de méritos para formar parte de un consejo de administración porque es el argumento recurrente de quienes se oponen al establecimiento de cuotas. O sea que según esta meritocracia ya vivimos en una sociedad plenamente igualitaria en la que cada persona asciende profesionalmente únicamente en función de los méritos acumulados. ¿Estamos seguros de que todos los miembros de los consejos de administración han accedido a sus puestos exclusivamente por sus capacidades empresariales? Podemos afirmar con rotundidad que no.
Tengamos en cuenta que dentro de los consejos de administración existen puestos con poder ejecutivo (que toman decisiones en la empresa) y otros con un carácter meramente representativo. Es precisamente en este último grupo donde la Unión Europea ha establecido el objetivo para el año 2020 (mediante una directiva) de que el 40% de los miembros no ejecutivos de los consejos de administración de las empresas sean mujeres.
Lo de la política de los méritos está muy bien en la teoría, igual que lo están el comunismo o la privatización de servicios públicos esenciales, pero en la práctica son hoy por hoy pura quimera. Por eso ha sido necesaria una política de cuotas que garantice el acceso a puestos de responsabilidad de las mujeres.
Tampoco creamos que por establecerse una cuota femenina esto afectará negativamente a las empresas por dos motivos: primero porque con el monopolio masculino en los consejos de administración las empresas españolas no han sabido afrontar la crisis de una manera socialmente satisfactoria y, segundo porque los países con mayor representación de mujeres en puestos directivos en sus empresas son los del norte de Europa, los cuales no son precisamente los que mantienen un menor nivel de desarrollo económico y empresarial.
En resumen, la política de cuotas trata de cubrir el vacío de derechos que de facto se produce en la realidad empresarial española y no olvidemos que a mismos deberes los mismos derechos.

Etiquetas: