Por fin, el viernes pasado se desveló la incógnita. Tras varios meses jugando al despiste político, el Presidente del Gobierno anunció la convocatoria de elecciones anticipadas para el 20 de noviembre.
Me parece este un buen momento para hacer un repaso de la que ha sido su política económica en estos 7 años largos al frente del gobierno.
Podemos empezar analizando la política respecto de los impuestos, que, favorecida por el fuerte crecimiento económico, fue de rebaja de impuestos tanto en el Impuesto sobre la Renta como en el Impuesto sobre Sociedades. Con Zapatero hemos aprendido que bajar impuestos también era de izquierdas.
Esta política de rebaja fiscal para todos, se amplió con la desaparición del Impuesto sobre el Patrimonio (que ahora Rubalcaba quiere recuperar) y con un par de medidas altamente populistas: el conocido como "cheque bebé" y la deducción de 400.-€ en la declaración de la renta; esta última medida aprobada casualmente 2 meses antes de las elecciones de 2008.
En resumen una política impositiva populista y liberal que ha favorecido a las rentas más altas, esaas a las que ahora Rubalcaba pide un esfuerzo fiscal para colaborar en solucionar la crisis. Además nos ha conducido a un problema presupuestario que ha obligado a la subida del IVA.
Y en la primera legislatura (2004-2008) no hubo nada más, ninguna reforma de ningún otro tipo, confiando en la eternización del crecimiento económico basado en la construcción.
Pero, de repente, un día nos dimos de bruces contra la peor crisis que se recuerda en la economía española y hubo que empezar a trabajar en reformas de mayor calado.
La reforma laboral debería haber sido el puntal principal de actuación porque es el problema más grave de la economía española y que parece no haber encontrado todavía solución. La reforma aprobada es un quiero y no puedo y se está demostrando ineficaz a la hora de favorecer el empleo. Convendría tener claro, que las reformas laborales no crean empleo, quienes crean empleo son las empresas, y la reforma laboral solo debe ser un elemento regulador que favorezca la creación de empleo. Para la historia quedará la frase de Rodríguez Zapatero dirigiéndose al jefe de la oposición: "la peor tasa de paro de mi gobierno será mejor que la más baja que tuvo el PP".
La reforma de las pensiones ha sido el gran caballo de batalla del presidente Zapatero, pero la política de recortes y/o reformas no va a ser más que pan para hoy y hambre para mañana. Ya comenté largo y tendido el tema en artículos anteriores, así que no me extenderá más en este asunto.
En tercer lugar, el gobierno se quiso desmarcar de la burbuja inmobiliaria mediante un cambio en el modelo productivo que vendría a través de la Ley de Economía Sostenible, pero a día de hoy no tenemos desmotración alguna de ese cambio productivo, ni parece que la vaya a haber en el corto plazo.. Esta ley ha tenido mucha más repercusión por incluir entre sus disposiciones la que se ha conocido como Ley Sinde contra la piratería que por su contenido reformista del modelo productivo.
Por último, con el anticipo de elecciones queda un detalle muy importante aunque ha pasado bastante desapercibido. Al convocar elecciones en noviembre, no va a ser posible establecer una Ley de Presupuestos para el ejercicio 2012, con lo que automáticamente se prorrogan los que hemos tenido para 2011. Así que el gobierno que venga nacerá encorsetado presupuestariamente, al menos en su primer año de vigencia.
El PSOE ha dejado escapar 8 años sin crear un modelo económico propio y ha servido en bandeja la economía española a los leones de los mercados financieros.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA