martes, 29 de mayo de 2012

CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO

A ojos del exterior, España es denominada en términos religiosos la "católica España". El catolicismno ha sido y es la religión predominante en nuestra piel de toro y por eso sorprende en el exterior la aconfesionalización que se ha llevado a cabo en los últimos lustros y que exige la Constitución para el Estado.

Por eso sorprende que haya sido el Ayuntamiento de Zamora, ciudad conservadora gobernada por el PP y con la celebración de la Semana Santa entre sus elementos distintivos, quien haya destapado la caja de los truenos abriendo la posibilidad de cobrar a la Iglesia Católica el IBI por sus inmuebles.


La idea no ha tardado en ser adoptada por el PSOE, de tal manera que ahora parece que han sido ellos quienes han descubierto el filón para mejorar la situación de las arcas municipales y sin embargo el gobierno, del mismo color político que el del Ayto de Zamora, rechaza la proposición argumentando que no es el momento "con la que está cayendo" (muletilla odiosa que nos ha dejado la crisis).

La realidad es que no se pretende cobrar IBI a la Iglesia por todos sus inmuebles sino por aquellos en los que no hay práctica de culto (quedan excluidas las iglesias, catedrales, etc.), también deberían quedar fuera del cobro los que se destinan a labor social como pueden ser los comedores de Caritas o los que tiene fines educativos (colegios, universidades...). Sin embargo, la Iglesia es poseedora de multitud de pisos y locales que son arrendados a particulares y forman parte de la capacidad de financiación que tiene una institución tan importante y que por la exención del pago del IBI tienen una ventaja competitiva en el mercado inmobiliario que distorsiona dicho mercado.

Y que no se preocupen quienes teman por la sostenibilidad de la Iglesia, porque en una situación de libre mercado como la que existe, el IBI se irá trasladando gradualmente a los arrendatarios de los inmuebles y estos, si pueden, se lo transferirán a quienes les sucedan en la cadena económica.

Lo mismo que decimos para la Iglesia vale para cualquier otra institución, fundación u organización; solo se ha focalizado el tema en la iglesia Católica por el montante que conformaría el IBI de sus inmuebles, no por ningún interés específico de persecución anticatólico.

Al fin y al cabo, y cito bíblicamente: "a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César".

Etiquetas:

miércoles, 23 de mayo de 2012

CULTURA FINANCIERA

Cuando la economía va viento en popa las empresas ven crecer sus beneficios constantemente, la Bolsa sube día sí y día también, el arco iris sale cada mañana y todo el mundo gana dinero con su inversiones sin saber exactamente en qué se ha invertido.

Pero un día deja de brillar el sol, el cielo se llena de nubarrones y las inversiones dejan de ser rentables, y el pequeño inversor privado que se subió a la ola de los mercados financieros cuando empezaba a cambiar la situación, ve cómo su cartera de inversión vale cada día menos. Entonces es cuando empieza a preguntarse en qué había invertido. El ejemplo más claro que tenemos de esta situación es el de las tristemente célebres participaciones preferentes, pero también podíamos hablar de hipotecas indexadas a monedas extranjeras.



Esto ha hecho surgir el debate de si es necesaria una mayor cultura financiera entre la población para evitar este tipo de situaciones. Es cierto que existe una Directiva de la Unión Europea que obliga a las entidades financieras a ajustar los productos que se venden a los conocimientos del inversor, pero también es cierto que dicho control se limita a un simple test  de declaración de conocimientos donde cada uno puede poner lo que más le convenga e interese.

Se pretende incluir en la ESO un breve temario con conceptos financieros muy básicos como la diferencia entre la cuenta corriente y el depósito a plazo (aunque parezca increible, un estudiante universitario puede acabar sus estudios sin tener ni idea de en qué consiste un depósito a plazo). Con esto no se trata de aspirar a que todo el mundo sea un experto inversor, pero sí que puede servir para inculcar poco a poco que el asesoramiento profesional en inversiones no es tirar el dinero sino un servicio que da valor añadido a nuestros ahorros. Por desgracia, esto último se suele aprender tras una mala experiencia en la inversión "freelance".

Normalmente, hasta ahora el inversor ha acudido a su entidad financiera a asesorarse, ya que este servicio no se les cobraba directamente, pero no olvidemos que la entidad finaciera es la empresa que nos vende el producto financiero y en la venta del mismo es donde reside su beneficio. Además el sistema de incentivos que han tenido los empleados de estas entidades para la comercializción de ciertos productos ha podido desvirtuar en muchos casos la idoneidad del producto ofrecido.

Nunca está de más una segunda opinión. Ya se sabe que cuatro ojos ven más que dos.

Etiquetas:

lunes, 21 de mayo de 2012

LEYENDAS URBANAS

Existen una serie de creencias populares respecto de la declaración de la renta que han llegado a tomar el rango de "leyendas urbanas". Sucesos que se creen ciertos sin que exista ninguna prueba de su realidad, es más, que muchas veces son falsos en su totalidad. Vamos a analizar algunas de esas leyendas, las más extendidas.


Si hago la declaración de la renta un año tengo obligación de hacerla los años siguientes. FALSO. Los parámetros para medir la obligación o no de presentar la declaración se evalúan cada período, poniéndose el contador a cero tras finalizar cada año.

Los niños no tienen que hacer declaración de la renta. FALSO. La declaración de la renta se hace en función del nivel de rentas de cada ciudadano sin importar para ello la edad del declarante. Otra cosa es que en función del nivel de rentas del menor, esté obligado a hacer su declaración.

Marcar la casilla de asignación a la Iglesia Católica y/o a Fines Sociales me hace pagar más impuestos. FALSO. La cantidad asignada se extrae de la cuota ya calculada que paga el contribuyente, por tanto no afecta al importe final de la declaración. En caso de no marcar ninguna casilla la cantidad disponible para la asignación revierte en el presupuesto público.

Si confirmo el borrador de la declaración y hay algún error la responsable es la Agencia Tributaria. FALSO. Los datos para realiar el borrador no vinculan a la Agencia Tributaria y así lo recuerda en la carta en la que sule incluir el borrador y los datos fiscales.

Las declaraciones que hacen en Hacienda nunca se revisan y la devolución se obtiene antes. FALSO. Las declaraciones realizadas en hacienda parecen seguir el criterio de "en caso de duda, a favor de la Administración", por eso no suelen ser revisadas; pero ha habido casos en que al detectarse un error que favorecía al contribuyente este ha debido hacer frente a los recargos e intereses de demora. Respecto de que la devolución se obtiene antes se debe a que normalmente las declaraciones realizadas en la Agencia Tributaria son una mera confirmación del borrador.

Solo tengo obligación de hacer la declaración si he ganado más de 22.000.-€. FALSO. En cada contribuyente hay que ver no solo el importe de sus rendimientos sino el tipo de rendimientos que ha recibido y las condiciones en las que lo ha hecho. Recibir intereses por depósitos bancarios por importe superior a 1.600.-€ o ganar 15.000.-€ de nómina pero repartidos en dos empresas distintas son dos de los casos que también obligan a hacer la declaración. Lo ideal es ver cada caso en concreto.

Recibir una herencia obliga a hacer la declaración. FALSO. El mero hecho de haber heredado no obliga a hacer la declaración. Habría que ver los rendimientos que han generado los elementos de la herencia recibida para ver si eiste obligación de declarar por IRPF.

Estas serían las falsas creencias más extendidas respecto de la declaración de la renta y que no son ciertas, pero no las únicas. Si conocéis alguna otra nos la podéis comentar para intentar saber si está fundamentada.

Etiquetas:

jueves, 17 de mayo de 2012

INSUMISIÓN

Estamos en plena campaña de la declaración de la renta y eso, junto con el aniversario del 15M, me ha recordado las campañas que existen de objeción o insumisión fiscal.

Desde hace unos años varias asociaciones promueven entre la población la objeción fiscal para no contribuir con sus impuestos al pago del gasto militar español, si bien con los años esta objeción se está ampliando a otros pagos como el de la Iglesia Católica o el de la deuda pública.

El proceso que ofrecen las asociaciones que encabezan la insumisión fiscal es básicamente el siguiente. Al realizar la declaración de la renta se busca la casilla 752 en el apartado "Retenciones y demás pagos a cuenta", ahí se tacha el concepto que por defecto aparece en el impreso de la declaración  y se sustituye por "Por objeción fiscal" seguido del porcentaje por el que queremos objetar. En el importe de la casilla 752 se refleja la cifra de aplicar el porcentaje por el que objetamos sobre el importe de la casilla 741 "Cuota resultante de autoliquidación". Este importe deberá haber sido ingresado en una asociación vinculada a la objeción fiscal. Junto a la declaración de la renta habría que aportar una carta a la delegación de la AEAT que nos corresponda, informándole de nuestra objeción y acompañando el justificante del ingreso que hemos realizado suistituyendo la cuota tributaria.

Podría parecer que hemos descubierto la cuadratura del círculo fiscal, pero el funcionamiento de la Administración desbarata las buenas intenciones de los objetores fiscales. La Agencia Tributaria se limita a recaudar y el montante recaudado se reparte entre las diferentes partidas de gasto en función de como establezca el gobierno en los Presupuestos Generales del Estado, incluido el Ministerio de Defensa o el pago de la deuda.

Resulta, por tanto, que de la parte de impuestos que el objetor no ingresa también se ven afectados los presupuestos para sanidad, educación, ec. Un efecto contrario al deseado.

En resumen, la objeción fiscal sería desde un punto de vista legal un impago ya que se deja de ingresar parte de la cuota correspondiente al contribuyente. Dicho impago está sometido a la labor de vigilancia e inspección de la Agencia Tributaria que puede enviar a los objetores una liquidación paralela de su declaración de la renta donde se les exija la cantidad pendiente de pago así como el recargo y los intereses de demora correspondientes.

Etiquetas:

martes, 15 de mayo de 2012

ME LAVO LAS MANOS

La economía española debería ser declarada no apta para personas con problemas cardíacos; la Bolsa cae a niveles de 2003, la prima de riesgo en máximos de la "era Euro", nacionalizaciones bancarias, tasa de paro acercándose al 25% y sin previsión de una reducción en el corto plazo (todo lo contrario), etc.

Para acompañar todo esto, la situación en Grecia, socio de la zona Euro, es extrema, sin posibilidad de formar gobierno tras las elecciones parece con pie y medio fuera de la moneda única, lo que podría desencadenar un efecto dominó en las economías europeas más débiles.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, afirmó ayer en su viaje a la reunión del Eurogrupo que "España ha tomado las medidas en su mano", fiando el futuro económico español al apoyo de nuestros socios europeos. En ese instante me recordó a Poncio Pilatos cuando decidió lavarse las manos en el asunto del Nazareno, yo ya he hecho lo que he podido así que no me pidan más.


Hace cinco meses el gobierno Rajoy tenía muy claro lo que había que hacer para sacar a España de la crisis, pero da la sensación de que todas las reformas que se nos prometieron han estado más enfocadas a un mero recorte del gasto que a la reforma estructural de las instituciones. Un maquillaje de chapa y pintura que no soluciona los problemas del motor.

El mayor reto que afronta España como nación es reconquistar la confianza de los mercados financieros y de las instituciones políticas y económicas; y de momento el mero ejercicio de los recortes presupuestarios no ha conseguido recuperar esa confianza.

Tan importante como racionalizar el gasto directo en sanidad o educación es conseguir mejorar la eficiencia del servicio, lo que va más allá de una mera reducción presupuestaria.

En el caso de la banca, las reformas financieras se han limitado a dar solidez a los balances de las entidades, sin embargo no se ha hecho nada (o casi nada) por mejorar la transparencia de la información bancaria. Todos sabemos que la contabilidad, sin un supervisor serio, es algo subjetivo y de interpretación muy variable. ¿Cómo puede confiar un inversor en las cuentas de una entidad financiera española tras lo sucedido en BANKIA?

Lo mismo es aplicable para las Administraciones Públicas, con sus cajones en los que aparecen facturas sin contabilizar o gastos adjudicados sospechosamente por precios superiores a los de mercado.

Nuestro problema es de credibilidad y no lo solucionaremos si no vamos a la raíz de dicho problema.

Etiquetas:

lunes, 14 de mayo de 2012

DOLOROSA REALIDAD

El pasado viernes se aprobó una nueva reforma financiera (y van cuatro desde que comenzó la crisis) con la intervención pública sobre la entidad BANKIA en el trasfondo. El resultado es una vuelta de tuerca más en el provisionamiento de la probable pérdida de valor de los activos inmobiliarios.

Además se insta a las entidades financieras a separar del balance del banco todos los activos inmobiliarios dudosos mediante la creación de sociedades inmobiliarias, que serán quienes se dediquen a gestionar esos patrimonios, "inmobiliarias malas" en lugar de "bancos malos", pero que en el fondo son lo mismo.


Todo ellos con el salvavidas del Estado, que prestará dinero público a las entidades que lo necesiten y así lo manifiesten. Para intentar evitar un nuevo brote de indignación popular, el ministro de Economía se encargó de recalcar que el dinero público llegaría a las entidades financieras en forma de préstamo reembolsable y a un tipo de interés del 10%, el doble del que paga el Estado por su deuda pública. Con la boca un poco más pequeña explicó que en caso de que una entidad financiera no pudiese devolver el préstamo, este se transformaría en acciones del capital de la entidad.

Por mucho 10% que se exija de interés a los bancos no se pueden presentar estos préstamos como un negocio financiero para el Estado, ya que el empleo de fondos para la reestrucuración del negocio bancario tiene al menos un coste de oportunidad para la sociedad. Es decir, fondos que podrían dedicarse a estímulos directos para el crecimiento económico se deben desviar a sanear nuestro sistema financiero.

En caso de que el dinero prestado tuviese que convertirse en capital de las entidades financieras el coste para la ciudadanía vendría por considerarse esa participación un mayor déficit público. Como ya hemos visto la obsesión enfermiza de la Comisión Europea por rebajar el déficit, un aumento de este se acabaría convirtiendo en un mayor ajuste de los presupuestos públicos (¿sanidad, educación...?).

Pero la pataleta que nos suponen las ayudas a las bancas debe ser mitigada por la convicción de que en este preciso momento ese dinero es más necesario para impulsar el sistema financiero que para cualquier otra utilidad. Solo el saneamiento de los balances del sector financiero logrará que el crédito retorne a la empresas y se cree así más empleo. Este es el sistema que tenemos y esta es su realidad, por dolorosa que nos resulte.

Al menos esperemos que ya que nos toca adelantar el dinero el gobierno se asegure de que a este se le da el uso debido y no acabe siendo destinado a pingües retribuciones a miembros de los consejos de administración (bonus) o a dividendos que puedan descapitalizar a las entidades bancarias.

Y como conclusión creo que de donde más se aprende es de los errores. Así que vistos los errores cometidos, no dudemos en rectificarlos y establecer la regulación bancaria necesaria que nos permita limitar la dependencia de la banca que tiene nuestra economía.

Etiquetas:

miércoles, 9 de mayo de 2012

ALGO PASA CON BANKIA

La semana pasada saltaron los rumores de que la entidad financiera BANKIA no había depositado sus cuentas anuales auditadas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Toda sociedad que cotiza en Bolsa debe presentar con fecha límite del 30 de abril del ejercició siguiente las cuentas anuales del último ejercicio y estas deben estar refrendadas por una empresa de auditoría.

No voy a entrar a valorar si el planteamiento contable correcto ha sido el de BANKIA o el de la empresa auditora, pero lo que no pasaré por alto son las consecuencias económicas que el incumplimiento de las obligaciones contables van a  suponer para clientes y accionistas de la entidad financiera, así como la repercusión para el conjunto de la economía española.


La primera consecuencia directa ha sido para la dirección de BANKIA. Rodrigo Rato, presidente de la entidad presentó el lunes su dimisión al saberse la intención del gobierno de una nueva reforma financiera en la que se incluye la posibilidad de ayudas públicas para las entidades financieras con más problemas con "el ladrillo", y BANKIA es una de estas entidades.

Se habla insistentemente de un plan de rescate para BANKIA con ayudas de entre 7.000-10.000 millones de euros bajo la denominación de Bonos Convertibles Contingentes, conocidos en el argot financiero como "Cocos". Si en el plazo establecido para la devolución de las ayudas la entidad financiera no puediera hacerse cargo, dichos bonos se transformarían en acciones abriendo la puerta del control de la entidad al Estado.

Todo esto, aunque pueda parecer increíble, no afecta a los pequeños ahorradores que tienen sus cuentas o depósitos en BANKIA. El Fondo de Garantía de Depósitos asegura el capital de los clientes hasta un máximo de 100.000.-€ por persona, por lo que recomiendo tranquilidad a los clientes de BANKIA y que mantengan sus fondos hasta, al menos, los 100.000.-€ garantizados. Una llamada a la retirada masiva de fondos de la entidad sería contraproducente.

Peor lo tienen los accionistas de BANKIA, quienes han visto como el precio bursátil de sus títulos sigue cayendo y la depreciación acumulada de las acciones respecto de su valor de emisión en la OPV de julio supera ya el 40%. Por si fuera poco se encuentran con la nula probabilidad de que la entidad reparta dividendos en el corto y medio plazo. Y para rematar la faena, ven como cada día es más posible una entrada del Estado como accionista de la entidad financiera lo que tendría un efecto negativo en el ya depauperado valor de las acciones.

Por último no podemos obviar el hecho de que BANKIA es una entidad financiera sistémica, es decir, es tal su tamaño que la economía española no puede permitirse su quiebra. ¿Cómo se evitaría una eventual quiebra?, inyectando más dinero público en su balance. Dinero de todos que no se podría disponer para otros gastos. Mal que nos pese ese dinero sería más necesario para BANKIA que para el sistema sanitario o la educación.

Por cierto, el ya ex-presidente de la entidad, Rodrigo Rato, se va con su indemnización de 1,2 millones de euros y eso sin haber cumplido con el requisito de depositar las cuentas de la entidad en plazo y forma.

Y el Banco de España ¿qué opina de todo esto?

Etiquetas:

viernes, 4 de mayo de 2012

DE LOS BROTES VERDES A LOS RAYOS DE ESPERANZA

No sé qué es lo que tiene la primavera que parece alterar la sangre de los titulares de la cartera ministerial de economía.

Fue en mayo de 2009 cuando la por entonces ministra, Elena Salgado, anunció la aparición de los primeros "brotes verdes" en la recuperación económica española. En su momento la credibilidad de tal afirmación fue bastante cuestionada y los hechos futuros han dado la razón a los incrédulos. Por si la fata de confianza en las palabras de la ministra no fuera suficiente, la bucólica metáfora fue motivo de mofa, befa y escarnio por la legión de adversarios políticos (y no políticos) de la Sra Salgado.



Nos encontramos en mayo de 2012 con nuevo ministro de economía y el Sr de Guindos nos obsequia manifestando que ve "rayos de esperanza" en las previsiones económicas para 2013, y eso sin haber resuelto todavía de una manera definitiva la reforma financiera.

La semana pasada se presentó el cuadro de estabilidad presupuestaria español para el período 2012-2015 y, sí que se puede observar que en 2013 dejará de caer muy tímidamente el PIB y se contendrá el endeudamiento público, pero el desempleo seguirá por encima del 22% al final de 2015, por encima del que había en 2011.

El paro es el primer problema de los españoles y resulta desconcertante hablar de rayos de esperanza cuando más de 5 millones de ciudadanos no tienen perspectivas de tener un empleo en los próximos cuatro años.

Casi prefiero no recordarle al presidente del gobierno sus compromisos preelectorales sobre lo que preocupaba el desempleo y los puestos de empleo a crear en esta legislatura.

Etiquetas:

miércoles, 2 de mayo de 2012

MALDITOS AVAROS

La sensación que uno tiene al oir al gobierno justificar los recortes presupuestarios es que el Estado y el resto de Administraciones Públicas han estado durante muchos años gastando un dinero que no tenían. Sin embargo hay ciertas evidencias numéricas que contradicen este hecho.

Si echamos la vista atrás y miramos las cuentas españolas del año 2007, el último antes de la crisis, vemos que el ejercicio acabó con un superávit del 2,23% del PIB (más de 23.000 millones de euros) y la deuda pública fue del 36,2% del PIB. No solo no se estaba gastando más dinero del que se recaudaba sino que sobraba.

Otra cosa podría decirse de la deuda privada (la de familias y empresas) donde sí podemos observar que el volumen asumido ha sido muy superior al de otros países de la UE. Pero ¿podemos decir por ello que los españoles somos unos despilfarradores?


Cuando se creó el Euro se unificó la política monetaria de 11 países de la Unión Europea conformándose desde este punto de vista un mercado único. Ello propiciaba que el dinero afluyese desde los países con mayores tasas de ahorro (países centrales) hacia los países con economías más basadas en el consumo interno (países periféricos).

Globalmente las economías de los países que conforman el euro se equilibran y, de hecho, las balanzas de pago de cada país por separado se compensan con el resultado en conjunto; por lo que en términos de espacio monetario la situación sería normal. Sin embargo, la falta de una política fiscal común hace que la unión monetaria lo sea tan solo en términos nominales.

Podríamos focalizar esa situación en las economías de Alemania y España. Nosotros necesitábamos financiación para nuestra economía y el país germano nos prestaba el dinero. Sin embargo, con la crisis financiera este flujo de dinero se paralizó, los prestamistas se niegan a seguir prestando y han estrangulado nuestra economía.

Para colmo, el Banco Central Europeo (la máxima autoridad monetaria de la zona euro) ha tomado claro partido a favor de estos prestamistas, por lo que la situación española está abocada, si no al desastre, sí a un largo período de atonía económica con las consecuencias que ello tiene para el desempleo. Tengamos siempre muy presente que de poco le sirve a un parado saber que a partir de 2015 comenzará a reducirse el paro, las personas necesitan soluciones rápidas.

Así que tanto podríamos hablar de despilfarro español como de avaricia alemana, que disponiendo de recursos ni los consume ni los presta a quienes saben consumirlos; como el perro del hortelano que ni come ni deja comer...

Etiquetas: