ESTABILIDAD PRESUPUESTARIA A CUALQUIER PRECIO
Cuando parecía imposible que los dos principales partidos políticos españoles se pusieran de acuerdo en algo, ha surgido la sorpresa. El nombre del milagro "Estabilidad presupuestaria" y la forma en que se ha de manifestar es nada menos que mediante una reforma constitucional.
Dejando aparte temas jurídicos como las mayorías políticas necesarias o la idoneidad de referendums para realizar cambios en la Constitución Española, vamos a intentar ver si es conveniente, económicamente hablando, introducir este tema vía constitucional.
La estabilidad presupuestaria es una vieja aspiración de los gobiernos conservadores que con la crisis actual se ha convertido en una obsesión que se ha transmitido a la socialdemocracia. Podemos por tanto, en primer lugar, afirmar que la inclusión de una cláusula de estabilidad presupuestaria en la Constitución es un triunfo de los conservadores, que consiguen así delimitar las reglas del juego a su favor.
Y es un triunfo definitivo, porque una vez que se incluya la estabilidad presupuestaria en la Constitución no habrá posibilidad de marcha atrás por aquello de las mayorías necesarias para reformarla.
Así que tiramos por la borda las políticas keynesianas que han dirigido la política económica de los socialdemócratas desde la II Guerra Mundial, y que, en buena parte han apuntalado el conocido como Estado del Bienestar en gran parte de Europa Occidental.
La socialdemocracia restringe con la cláusula de estabilidad presupuestaria su posibilidad de incremento del gasto en políticas sociales a las subidas de impuestos.
Resulta ahora que la solución a todos nuestros males está en la reforma de la Constitución, cuando la cláusula de estabilidad presupuestaria que se va a añadir establece la posibilidad de saltarse la estabilidad e incurrir en déficit presupuestario en casos excepionales como emergencias, catástrofes o recesión económica.
No olvidemos que en 2007 la economía española tenía superávit y la entrada en déficit se ha producido por la recesión económica. ¿Habría solucionado algo haber tenido ya la estabilidad presupuestaria dentro de la Constitución?
Y esta renuncia de la socialdemocracia española a la esencia ideológica de su política económica la hace para dar confianza a los mercados. Confianza a esos "entes omnipotentes que controlan la económia mundial y que deciden si hoy crece la economía o no".
Quizá los mercados se queden más tranquilos, pero yo personalmente, no.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Más sorpresa hubiese sido si el acuerdo se hubiera alcanzado sin que desde fuera (llámese Bruselas o Alemania), nos digan lo que tenemos que hacer y el Gobierno, en contra de sus principios, no tenga más remedio que entrar por el aro.
Toda la razón, Cizañero.
Que conste que dentro de los acuerdos de la Unión Monetaria está el déficit menor del 3% del PIB y la deduda pública por debajo del 60% del PIB. Como nos hemos saltado estos acuerdos a la torera se han tenido que inventar el plan B.
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