viernes, 5 de agosto de 2011

¿POR QUÉ NO CRECE EL PIB?

La tormenta financiera que estamos viviendo, más que a causa del endeudamiento, tiene su motivo fundamental en la falta de crecimiento económico.

El dato para el segundo trimestre de nuestro PIB nos da un mínimo incremento del 0,2%, lo que hace que las previsiones para fin de año se acerquen más al 0,8-0,9% pronosticado por las grandes instituciones financieraas (FMI, OCDE...), que del 1,3% augurado por el Ministerio de Economía.

Este débil crecimiento da una vulnerabilidad extraordinaria a nuestra economía para hacer frente al pago de sus deudas. Ya hemos comentado que la capacidad de pago, la solvencia, se mide sobre todo por la capacidad para generar ingresos, y mientras el PIB no crezca por encima del 2% anual nuestra economía es un gigante con pies de barro.

Vamos a aprovechar hoy para estudiar someramente un modelo macroeconómico simple en el que veremos qué componentes son los que pueden hacer crecer el PIB, y que nos ayudará a comprender  por qué no crece nuestro PIB. 


Según este modelo simplificado, el PIB sería la suma de 3 componentes: el consumo privado (C), la inversión privada (I) y el gasto público (G). Por simplificar, no tendremos en cuenta la balanza comercial (exportaciones - importaciones).

Como es una suma, el aumento de cualquiera de los componentes conlleva un incremento del PIB. La receta parece fácil, por tanto aumentemos cualquiera de los términos y hemos solucionado el problema de crecimiento.

Eso debió pensar el gobierno al principio de la crisis, por lo que se embarcó en un aumento del gasto público (G), fundamentalmente con el Plan E y la cobertura de prestaciones a los desempleados. ¿Por qué entonces no solo no creció el PIB sino que disminuyó? Muy sencillo, el aumento de (G) no fue capaz de compensar la fortísima caída que tuvo el consumo privado (C) por el aumento del paro y la caída del beneficio empresarial.

¿Dónde estuvo el error? En pensar que el Estado puede influir directamente en una gran parte del PIB. En una economía moderna como la española, el tamaño de las Administraciones Públicas no tiene ya capacidad para influir instantánemanete de una manera tan directa en el PIB.

Nuetro modelo de crecimiento del año 1994 al 2007 se ha basado prácticamente en el consumo privado (C) y ahora que la renta familiar ha descendido dramáticamente el resto de componentes no tiene el dinamismo suficiente como para hacer crecer el PIB.

Si, como parece que se está planteando, se pretende además un incremento de la fiscalidad con la pretensión de ajustar el problema de déficit, tendremos como resultado que la capacidad para consumir será aun menor y esto prolongará la falta de crecimiento de nuestra economía.

Conclusión: el objetivo número 1 del próximo gobierno ha de ser reactivar el consumo privado. Para ello debe primero basar el ajuste del déficit en la reducción del gasto público.

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2 comentarios:

A las 5 de agosto de 2011 a las 3:23 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Como no crezca el P.I.B. vamos a pasar al R.I.B. (Rescue In Brussels)

 
A las 5 de agosto de 2011 a las 3:29 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

¡Qué susto! Pensé que me iba a decir que pasaríamos al R.I.P.

 

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