viernes, 17 de febrero de 2012

UN NUEVO MODELO

Cuando Mariano Rajoy fue investido presidente del gobierno pidió media hora para hacer reformas y mejorar así la situación de España ante los mercados. Ya tenemos las 3 principales reformas que se planteó (presupuestaria, financiera y laboral), pero todavía no tenemos esa mejora.

Los mercados han hecho hasta el momento caso omiso al proyecto reformista del gobierno español, supongo que en buena parte porque las reformas no han sido tan agresivas como para ir a la raíz de los problemas económicos españoles y, me temo que, aunque lo hubiesen hecho la mejora no sería instantánea.

El problema español es de modelo económico y social y eso no se cambia de un año para otro.

Se critica la reforma laboral porque rebaja los derechos de los trabajadores acercándoles a los de los países de economías emergentes, y nos parece inadmisible porque nos consideramos una potencia económica mundial, sin darnos cuenta de que en estos años nos hemos convertido en una economía decadente.

Se suele decir que lo difícil no es llegar sino mantenerse. España fue una economía en desarrollo durante los años 80 y a finales de los 90 ya habíamos conseguido colarnos en la vanguardia de la economía mundial, pero parece que nos relajamos, creimos que el trabajo estaba hecho y que nunca bajaríamos del pedestal al que habíamos subido.

El mundo es cada vez más competitivo y es precisamente en ese campo de la competitividad donde cada año bajamos un escalón tras otro. La educación es la única salida para mejorar la competitividad perdida.

En las últimas décadas la política educativa ha sido un campo de batalla ideológico entre los dos principales partidos políticos, donde por ejemplo se ha dado más importancia a la asignatura de "educación para la ciudadanía" que a la valoración del esfuerzo. La calidad de la enseñanza no es mejor por tener destinados más recursos sino por enfocar estos en la buena dirección.

La eduación debería ser revisada de arriba a abajo, desde la enseñanza primaria hasta la universitaria, pasando por la formación profesional. Y no vale un cambio de ley con el nuevo gobierno, sino que requiere de un consenso global.

Nos hemos hartado de oir que tenemos la generación mejor preparada (también nos decían que teníamos el mejor sistema financiero del mundo), y sin embargo tenemos un paro juvenil cercano al 50%, algo tiene que estar fallando.

El problema ya no es del gobierno o de la oposición, trasciende ideologías y afecta al conjunto de la sociedad. La crisis pasará pero depende de nosotros prepararnos para lo que pueda venir en un futuro.

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2 comentarios:

A las 17 de febrero de 2012 a las 12:56 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Supongo que el hacer reformas no es como hacer magia, que se hace en el momento, sino que hay que esperar un tiempo. Si fuera tan fácil "hacer desaparecer" 5 millones de desempleados (entiéndase darles empleo) y dar la vuelta a esta crisis, nunca o casi nunca hubiéramos llegado a esta situación.

 
A las 20 de febrero de 2012 a las 2:57 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Aquí de magia nada. La economía es una ciencia social. Es decir, tiene un componente científico (hay que determinar las ecuaciones necesarias y sus variables) y una componente social (que influye en cambios en la variables y en las ecuaciones), lo que dificulta enormemente las predicciones.

 

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