MALDITOS AVAROS
La sensación que uno tiene al oir al gobierno justificar los recortes presupuestarios es que el Estado y el resto de Administraciones Públicas han estado durante muchos años gastando un dinero que no tenían. Sin embargo hay ciertas evidencias numéricas que contradicen este hecho.
Si echamos la vista atrás y miramos las cuentas españolas del año 2007, el último antes de la crisis, vemos que el ejercicio acabó con un superávit del 2,23% del PIB (más de 23.000 millones de euros) y la deuda pública fue del 36,2% del PIB. No solo no se estaba gastando más dinero del que se recaudaba sino que sobraba.
Otra cosa podría decirse de la deuda privada (la de familias y empresas) donde sí podemos observar que el volumen asumido ha sido muy superior al de otros países de la UE. Pero ¿podemos decir por ello que los españoles somos unos despilfarradores?
Cuando se creó el Euro se unificó la política monetaria de 11 países de la Unión Europea conformándose desde este punto de vista un mercado único. Ello propiciaba que el dinero afluyese desde los países con mayores tasas de ahorro (países centrales) hacia los países con economías más basadas en el consumo interno (países periféricos).
Globalmente las economías de los países que conforman el euro se equilibran y, de hecho, las balanzas de pago de cada país por separado se compensan con el resultado en conjunto; por lo que en términos de espacio monetario la situación sería normal. Sin embargo, la falta de una política fiscal común hace que la unión monetaria lo sea tan solo en términos nominales.
Podríamos focalizar esa situación en las economías de Alemania y España. Nosotros necesitábamos financiación para nuestra economía y el país germano nos prestaba el dinero. Sin embargo, con la crisis financiera este flujo de dinero se paralizó, los prestamistas se niegan a seguir prestando y han estrangulado nuestra economía.
Para colmo, el Banco Central Europeo (la máxima autoridad monetaria de la zona euro) ha tomado claro partido a favor de estos prestamistas, por lo que la situación española está abocada, si no al desastre, sí a un largo período de atonía económica con las consecuencias que ello tiene para el desempleo. Tengamos siempre muy presente que de poco le sirve a un parado saber que a partir de 2015 comenzará a reducirse el paro, las personas necesitan soluciones rápidas.
Así que tanto podríamos hablar de despilfarro español como de avaricia alemana, que disponiendo de recursos ni los consume ni los presta a quienes saben consumirlos; como el perro del hortelano que ni come ni deja comer...
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
¿Prestaríamos dinero a alguien que lo despilfarra? La pregunta tenemos que hacérnosla a nosotros mismos.
Mientras tenga capacidad económica suficiente para devolverlo...
La tasa de morosidad bancaria está en torno al 8%, y aún así no podemos afirmar que las familias y empresas tras ese 8% sean despilfarradores.
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