ALGO PASA CON BANKIA
La semana pasada saltaron los rumores de que la entidad financiera BANKIA no había depositado sus cuentas anuales auditadas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Toda sociedad que cotiza en Bolsa debe presentar con fecha límite del 30 de abril del ejercició siguiente las cuentas anuales del último ejercicio y estas deben estar refrendadas por una empresa de auditoría.
No voy a entrar a valorar si el planteamiento contable correcto ha sido el de BANKIA o el de la empresa auditora, pero lo que no pasaré por alto son las consecuencias económicas que el incumplimiento de las obligaciones contables van a suponer para clientes y accionistas de la entidad financiera, así como la repercusión para el conjunto de la economía española.
La primera consecuencia directa ha sido para la dirección de BANKIA. Rodrigo Rato, presidente de la entidad presentó el lunes su dimisión al saberse la intención del gobierno de una nueva reforma financiera en la que se incluye la posibilidad de ayudas públicas para las entidades financieras con más problemas con "el ladrillo", y BANKIA es una de estas entidades.
Se habla insistentemente de un plan de rescate para BANKIA con ayudas de entre 7.000-10.000 millones de euros bajo la denominación de Bonos Convertibles Contingentes, conocidos en el argot financiero como "Cocos". Si en el plazo establecido para la devolución de las ayudas la entidad financiera no puediera hacerse cargo, dichos bonos se transformarían en acciones abriendo la puerta del control de la entidad al Estado.
Todo esto, aunque pueda parecer increíble, no afecta a los pequeños ahorradores que tienen sus cuentas o depósitos en BANKIA. El Fondo de Garantía de Depósitos asegura el capital de los clientes hasta un máximo de 100.000.-€ por persona, por lo que recomiendo tranquilidad a los clientes de BANKIA y que mantengan sus fondos hasta, al menos, los 100.000.-€ garantizados. Una llamada a la retirada masiva de fondos de la entidad sería contraproducente.
Peor lo tienen los accionistas de BANKIA, quienes han visto como el precio bursátil de sus títulos sigue cayendo y la depreciación acumulada de las acciones respecto de su valor de emisión en la OPV de julio supera ya el 40%. Por si fuera poco se encuentran con la nula probabilidad de que la entidad reparta dividendos en el corto y medio plazo. Y para rematar la faena, ven como cada día es más posible una entrada del Estado como accionista de la entidad financiera lo que tendría un efecto negativo en el ya depauperado valor de las acciones.
Por último no podemos obviar el hecho de que BANKIA es una entidad financiera sistémica, es decir, es tal su tamaño que la economía española no puede permitirse su quiebra. ¿Cómo se evitaría una eventual quiebra?, inyectando más dinero público en su balance. Dinero de todos que no se podría disponer para otros gastos. Mal que nos pese ese dinero sería más necesario para BANKIA que para el sistema sanitario o la educación.
Por cierto, el ya ex-presidente de la entidad, Rodrigo Rato, se va con su indemnización de 1,2 millones de euros y eso sin haber cumplido con el requisito de depositar las cuentas de la entidad en plazo y forma.
Y el Banco de España ¿qué opina de todo esto?
Etiquetas: BANCA


2 comentarios:
Pues nada, a partir de ahora me sentaré en un 'banco' y amenazaré con 'quebrarlo' si no me inyectan dinero público. Igual tengo más suerte que jugando a la lotería ;P
Con esa actitud la única inyección que preveo es la de una multa por vandalismo y destrozo del mobiliario urbano...jejeje.
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