ESTAMOS DE ACUERDO EN QUE ESTAMOS EN DESACUERDO
El plazo para la reforma laboral expiró ayer sin acuerdo. Bueno, ayer lo hizo oficialmente, porque en realidad sabíamos ya hace varios día que los agentes sociales (sindicatos y organizaciones empresariales) no presentarían conjuntamente un proyecto de reforma laboral.
Lo curioso es que ambas partes solo se han puesto de acuerdo en una cosa, que el gobierno no debe modificar la negociación colectiva sin su participación. Precisamente este punto de la negociación colectiva debería haber sido el leitmotiv de la reforma.
Así que ahora nos vemos condenados a una reforma laboral unilateral del Ministerio de Trabajo. Lo lógico, a priori, es que el gobierno se dirija hacia una reforma más tendente a las posiciones de los empresarios, y más aun tras el último recorte de las agencias de calificación a la solvencia de España y la "amenaza" de seguir rebajándola si no se lleva a cabo una reforma laboral satisfactoria.
Probablemente CEOE y Cepyme han contado con esa ventaja para poder bloquear el acuerdo con los sindicatos, pero sería conveniente recordar que se suele dar el caso de que las reformas laborales sin acuerdo entre los agentes sociales están abocadas al fracaso.
Los cambios en que se centre la reforma laboral se dirigirán muy probablemente a:
- La negociación colectiva. Si el PP cumple su programa electoral se potenciarán los convenios de empresa. La dificultad de este punto está en trasladar esta voluntad a una economía llena de autónomos y microempresas.
- Abaratamiento del despido. No solo desde el punto de vista del pago de indemnizaciones por despido, sino también a través del incremento del período de prueba.
- Contratación. No parece que el gobierno imponga el llamado contrato único pero si, como han dicho, se pretende reducir la dualidad del mercado laboral, habrá que actuar de alguna manera sobre los contratos temporales. Todo indica que se reducirá la variedad de este tipo de contratos.
¿Tendremos la primera huelga general de la era Rajoy antes del verano?
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Lo que tendrían que saber es que, con esta crisis, todas las partes tienen que ceder y no creo que las huelgas, en plena crisis, vayan a arreglar algo.
Al final todo este tipo de negociaciones son como una partida de cartas. A los sindicatos a estas alturas les queda poco más que el farol de la huelga general, pero todos somos conscientes de que ahora mismo esa medida no tendría mucho apoyo popular.
Si los sindicatos se hubiesen dedicado en los meses pasados a movilizar a los 5 millones de parados probablemente ahora tendrían una mejor posición para negociar y una mejor imagen ante la sociedad.
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