PRIMER AVISO
El último Consejo de Ministros del año 2011 nos ha traído las primeras pistas de lo que van a ser los próximos 2 años. Un ajuste presupuestario para reducir el déficit público hasta el 3% en el año 2013, tal y como exige el compromiso con la unión Europea.
El presidente del gobierno ya dijo que cumpliría este compromiso a toda costa, lo que no nos pudo (o quiso) explicar era cómo lo iba a hacer. En la mente de todos nosotros estaba la idea de que se producirían recortes radicales en el gasto de las administraciones, pero no una subida de impuestos ya que este hecho no estaba en la intención de este nuevo gobierno (Mariano Rajoy dixit).
Pues bien, empezamos 2012 con una subida general de IRPF y del IBI. Es decir, se aumenta el impuesto de mayor progresividad de nuestro sistema fiscal y otro que grava la propiedad. Aparentemente una medida más cercana a la izquierda, ya que perjudica a la base electoral del PP, básicamente rentas medias y medias-altas, y a las rentas del ahorro. ¿Por qué entonces el nuevo gobierno ha tomado esta decisión?
La respuesta está en el exterior. Se ha enviado un mensaje a los "mercados" y a la Unión Europea dejando clara la intención de ordenar las cuentas públicas. Con ello se pretende una reducción de la tensión sobre la deuda soberana española, es decir, una reducción de la prima de riesgo.
En 2011 España presupuestó unas emisiones de deuda de 200.000 millones de euros. Si el gobierno consigue reducir la prima de riesgo de los 325 puntoas actuales a, pongamos 125, se ahorraría 4.000 millones de euros anuales en intereses de deuda. Este importe equivale a casi la mitad del recorte total presupuestario anunciado en el mismo consejo de ministros y que se ha definido como el mayor recorte presupuestario de la historia democrática española.
Lo que no me ha gustado del nuevo gobierno fue la explicación de las medidas tomadas. Se argumentó un mayor déficit fiscal del esperado, responsabilizando de ello al gobierno anterior, para después focalizar este desvío en las Comunidades Autónomas. La clase política vuelve a demostrar que piensa que los ciudadanos somos tontos contándonos medias verdades y escurriendo el bulto.
El compromiso era claro, rebajar el déficit público hasta el 3% en 2013. Y esa es la prioridad absoluta del gobierno y hará lo que considere necesario para cumplirla. Una vez logrado este objetivo ya podremos pensar en 2014 en dinamizar la economía y crear empleo.
¡Átense los machos!
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Mala época para gobernar. Ganara quien ganara las elecciones tendría que "obedecer" a Alemania, perdón, la Unión Europea.
Supongo que quien está en el gobierno lo hace libremente y ve en esa "mala época" una oportunidad para demostrar sus capacidades.
Los límites ya se los puso el propio presidente del gobierno al indicar que cumplir con el déficit era su objetivo proritario, en lugar de serlo el empleo o el crecimiento económico.
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