¿CUÁNTO TIENEN QUE SUBIR LOS SUELDOS? (II)
Hablábamos en la primera parte de este artículo sobre las ventajas e inconvenientes que tiene el ligar los salarios a la inflación, tal y como se ha venido haciendo en la economía española.
Pues bien, parece que esta vinculación da rigidez al mercado laboral español que no es adecuada para una economía globalizada. Se impone un cambio.
¿Cuál sería la solución. Vincular salarios con productividad? A priori, es lógico; tanto produces tanto cobras. Sin embargo se nos presenta un gran problema: MEDIR LA PRODUCTIVIDAD.
Además, una alta productividad no es garantía de beneficio. El resultado depende de los costes fijos de la empresa.
Obviemos, por tanto, la productividad como índice de referencia para modificar los salarios y tomemos el beneficio de la empresa. ¿Sería este un índice adecuado? Para que así fuera, la magnitud beneficio requeriría transparencia y credibilidad. Serían necesarias reformas que garantizasen estos dos hechos (sobre todo en el campo fiscal y de gestión empresarial).
Es deseable vincular salarios a beneficio, pero no de una manera inmediata, sino gradualmente y en función de la mejora de la economía española; y con la condición ineluible de colaborar a la mejora de la cohesión social.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


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