EL FUTURO SE PUEDE CAMBIAR
El Fondo Monetario Internacional (FMI) suele hacer regularmente previsiones del crecimiento económico de cada país. Ayer se filtró un borrador del FMI donde se indicaba que la economía española retrocederá un 1,7% durante 2012.
¿Debemos tomar como un destino inevitable este tipo de previsiones? Por supuesto que no. Todo futuro económico es susceptible de cambio (a mejor o a peor). Los cálculos que hacen los distintos estamentos económicos son meras probabilidades. Así diremos que el FMI calcula que, con los datos de que dispone actualmente, lo más probable es que la economía decrezca un 1,7%; pero, dependiendo de las variaciones que se puedan dar, nos econtraríamos, por ejemplo, en una horquilla entre el -2% y el -1,4%.
Esa probabilidad vendría dada por una figura similar a la de arriba, conocida como Campana de Gauss. El resultado más probable es el central, pero también se pueden dar con una menor probabilidad otros resultados a ambos lados.
¿Qué pasaría si el gobierno hiciese profundas reformas en el mercado laboral y financiero, tal como se espera? Que esa campana calculada se desplazaría en un sentido u otro al haber cambiado los parámetros para su cálculo.
¿Para qué sirven entonces estas previsiones? Las previsiones realizadas por organismos externos, como esta del FMI, son un aviso. Nos indican que con los datos actuales nos dirigiríamos a esa previsión, pero siempre existe un margen de maniobra. La economía no es algo estático, está llena de influencias tanto internas como externas que afectan a los cálculos de las previsiones.
¿Qué previsión es la más fiable, la del FMI o la que haga el gobierno? En teoría debería ser más fiable la previsión del gobierno, porque dispone una mayor información; pero tiene el peligro de incluir entre sus parámetros elementos políticos que distorsionen la previsión económica. Ambas situaciones se han dado los dos últimos años; en 2010 la previsión del gobierno fue más acertada que la del FMI, sin embargo en 2011 (año electoral) la previsión gubernamental fue errada.
En resumen, que el FMI nos diga que nuestra economía caerá un 1,7% debemos tomarlo como una advertencia, pero no debemos vernos abocados iremediablemente a tal resultado. Dentro de un año veremos el resultado.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
En ciertas ocasiones, no está mal saber el futuro aunque sea algo incierto. Mejor que nos avisen que yendo por un camino podemos acabar mal, y así poder rectificar. Lo difícil es que luego no vayamos por otro peor.
Tal como están las cosas parece difícil ir a peor. Aunque ya se sabe que todo es susceptible de empeorar siempre.
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