lunes, 10 de octubre de 2011

EL PROFESOR NOS TIENE MANÍA

Cuando éramos pequeños esperábamos con mayor o menor impaciencia el día de la entrega de notas. Si el resultado era bueno respirábamos aliviados, pero si había algún suspenso era normal comenzar a buscar excusas. Una de las más normales era que el profesor nos tenía manía.

A los Estados les está pasando algo parecido. Se encuentran con que existen unas empresas llamadas Agencias de Calificación de Riesgos que se empeñan en valorar su riesgo de impago y su deterioro de la solvencia de la deuda que emiten.

Nos han tocado tres profesores "hueso": Moody's, Standard & Poor's y Fitch; no nos pasan ni una y parece que nos han cogido manía. Pero ¿de dónde han salido y por qué tienen tanto poder?

Un buen día se vio que era interesante para los inversores que existieran unas empresas que se decidasen a calificar la calidad de la deuda de cualquier tipo de entidad. La idea es valorar el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor en función de su deuda acumulada y la velocidad en devolverla. La existencia de estas agencias ha servido de gran ayuda para poder saber el riesgo existente y la rentabilidad que se debía exigir al emisor de la deuda en función de ese riesgo.

Fue tan interesante para los mercados financieros la existencia de estas agencias de calificación que los gobiernos les concedieron amplios poderes para hacer y deshacer respecto de los análisis de riesgos y solvencias. Se estableció así un oligopolio conformado por las susodichas agencias, las tres norteamericanas casualmente, y digo casualmente porque la crisis financiera ha sido mucho más dura con el Euro que con el dólar, lo que suscita ciertas suspicacias.

Ahora nos molesta que nos califiquen estas agencias, porque cada vez que nos descienden un peldaño en la calificación el costo de finaciarse para el estado se dispara. Sin embargo parece que los gobiernos no han reservado un espacio legislativo para mitigar la influencia de estas tres agencias.

No se trata de quitarles credibilidad por el hecho de que no nos valoren a nuestro gusto, pero no olvidemos que el trío de la calificación de riesgos no vio la quiebra de Lehman Brothers o de Enron hasta que era inevitable y les mantuvieron en el escalón más alto de calificación creditica cuando esa nota no era cierta. Quizá por estos "errores" sí se les podría poner unos límites reguladores más estrictos.

La fiebre desreguladora en el sector financiero nos está costando miles de millones de euros a todos los ciudadanos por el encarecimiento de nuestra deuda.

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2 comentarios:

A las 10 de octubre de 2011 a las 6:39 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Pues nada, ahora se crean otras empresas para que califiquen la calidad de estas agencias. Por otro lado, debiera haber más agencias en otros países y que no sean solo del mismo "equipo", ya que esto solo genera dudas.

 
A las 10 de octubre de 2011 a las 23:21 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Mejor que crear empresas para que califiquen a la calificadoras, que lo iba a liar todo, sería, como dije en el artículo, liberalizar el sector para que deje de ser un oligopolio; así como fomentar la existencia de agencias de calificación europeas para contrarrestar el peso de las americanas.

 

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