EL CAMINO EQUIVOCADO
La nota otorgada por las agencias de calificación a la economía española no deja de caer. No solo cae la del Estado sino también la de Comunidades Autónomas, Ayuntamientos e incluso bancos.
Estas rebajas en la nota están siendo justificadas por las siguientes causas:
- Débil crecimiento de la economía.
- Alto desempleo.
- Las duras condiciones financieras.
- Alto nivel de deuda del sector privado.
La solución elegida para eliminar estos problemas ha sido la de mejorar la situación financiera (con escaso o nulo éxito hasta el momento) de nuestra economía. Se pretende así solucionar las causas 3 y 4, y que sean estas las que posteriormente hagan crecer la economía y aumentar el empleo.
Pero ¿y si hubiéramos tomado el camino equivocado? Por lo visto hasta el momento, la reducción de endeudamiento y el ajuste presupuestario han traído un crecimiento nulo de la economía y un aumento del desempleo. Parece como si hubiésemos entrado en una espiral que nos aboca a una nueva recesión económica y más paro. Y lo peor es que esta situación se va a prolongar al menos otros dos años para cumplir con los objetivos de déficit público.
Quizás el camino correcto habría sido centrarse en el crecimiento económico y en favorecer la creación de empleo dando una tregua al déficit y la deuda. Es decir, atajar las causas 1 y 2 y que estas solucionen las dos siguientes.
Más crecimiento económico, que cree puestos de trabajo. Y con el incremento de la recaudación pública que vendría de la mano del crecimiento del PIB se iría solucionando el problema financiero.
El argumento más recurrente para haber elegido el problema financiero como objetivo prioritario está siendo el que los estados deben funcionar como las empresas y por eso deben igualar sus ingresos y gastos y no endeudarse. Esto no es del todo cierto; primero porque a las empresas no se les exige ajustar ingresos a gastos sino la obtención de un beneficio; y, en segundo lugar porque los estados deben tener en cuenta a todos sus ciudadanos no solo a los que le resulten rentables.
El déficit, en un porcentaje asumible, es un vicio asumible por parte de loa gobiernos. Y la deuda pública es una herramienta de política económica que bien utilizada es beneficiosa para el conjunto de una nación.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Esto es como en un puzle de 1.000.000 de piezas (por decir una cantidad), ir probando una a una hasta encontrar unas que encajen. Vamos, el método prueba-fallo hasta dar con la solución.
El problema de utilizar aquí un método empírico es que quizás los gobiernos disponen de tiempo ilimitado, pero las personas no.
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