CON LA BANCA HEMOS TOPADO, AMIGO RUBALCABA
Continunado con la serie iniciada ayer sobre la reforma fiscal necesaria en España, vamos a ocuparnos de ese nuevo impuesto a la banca que propuso el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Sinceramente, veo inviable la institución de un impuesto como tal que se dedique a gravar única y exclusivamente el beneficio bancario. Y lo veo inviable por un mero hecho jurídico, ¿qué justificación legislativa tiene el aplicar un impuesto a la banca y no a otros sectores con grandes beneficios?
Tal como nos ha sido expuesto (gravando los beneficios), la forma de ponerlo en práctica sería con un incremento del tipo impositivo del Impuesto sobre Sociedades para las empresas dedicadas a la actividad financiera. Este tipo incrementado ya existe para las empresas del sector hidrocarburos, pero aquí se puede justificar el incremento por el uso por parte de estas empresas de los recursos naturales y su impacto medioambiental.
Si se establece como un impuesto sobre el beneficio tampoco podrá afectar al cobro de bonus por parte de los Consejos de Adminsitración, ya que estos bonus serán un gasto deducible para la empresa como retribuciones y se cobrarían antes del pago de impuestos sobre beneficios.
Incluso en el caso de que se hiciese tal cual nos han contado, como un impuesto directo sobre el beneficio a la banca, habría un inconveniente más. No creo que los bancos tardasen mucho en trasladar el sobrecoste del incremento tributario a los clientes medios vía comisiones o mediante el encarecimiento de los préstamos. Al final se trasladaría el nuevo impuesto a las ya saturadas de tributos clases medias.
Podrían dar a este "impuesto" otra forma y constituir un fondo para la creación de empleo de obligado cumplimiento, con lo que no tendríamos otra cosa que una ampliación a los bancos de la obra social que ya venían ejerciendo las cajas de ahorro. Precisamente en este último año se ha llevado a cabo un proceso de bancarización de las cajas de ahorros, así que no sería otra cosa que deshacer el camino hecho y amplificarlo a nuevas entidades. Poco probable.
La manera de que los bancos no salieran aparentemente indemnes de la crisis financiera y la compartieran con los ciudadanos sería la asunción de medidas de control que eviten riesgos, así como el cumplimiento de las muchas y muy buenas que ya existen y parecen haber sido ignoradas durante los años de bonanza económica. No creo que haya ninguna actividad más controlada que la financiera, pero ¿quién controla al controlador?
Etiquetas: IMPUESTOS


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