viernes, 21 de diciembre de 2012

Y SI ME TOCA LA LOTERÍA DE NAVIDAD...

Una vez pasado el día del fin del mundo, una gran cantidad de español@s  esperamos con ilusión al día siguiente, el día en el que podemos arreglar económicamente el año con un pellizco del Gordo de Navidad.

Este año el premio crece y es de 4 millones de euros (400.000.-€/décimo). Una cantidad nada desdeñable y que nos puede suponer un dilema en el caso de ser agraciados con el premio.

Es importante recordar, que este sorteo es el último exento de tributar en el IRPF, lo que aumenta el interés por tener claro lo que haremos con ese dinero.

En primer lugar la recomendación básica es discreción. Cuanta más gente sepa que tenemos un décimo premiado más charlatanes de feria se nos acercarán con maravillosas ideas para invertir nuestro dinero.

En segundo lugar debemos tener claro si el premio es para nosotros solos o es compartido con alguna otra persona, cosa harto frecuente en este sorteo en el que se comparten décimos con familiares, amigos, etc. En caso de que seamos más de un propietario para la participación deberemos asegurarnos de que tod@s cobran su parte del premio. Si solo figurase un único cobrador que luego reparte el dinero, para hacienda estaríamos ante una donación que debería tributar.


Una vez que tenemos el dinero en nuestra cuenta se nos plantean diferentes alternativas para su disfrute y que dependerán de cada persona, sus gustos, sus perspectivas, etc; ya que el premio puede tener múltiples destinos. Así el uso dado al premio puede ser muy diferente en cada caso.

Para una persona con aversión al riesgo la opción más favorable sería la de cancelar posibles deudas (hipotecas, préstamos al consumo, etc). Una vez cubierta la posición deudora o en el caso de que esta no existiera, la política a seguir sería la de invertir en productos financieros conservadores y con rentabilidades fijas como podrían ser depósitos bancarios o valores de renta fija (deuda, seguros).

Sin embargo, la persona agraciada que se sienta más atraída por las emociones financieras puede buscar productos de renta variable (acciones, fondos de inversión, etc); o también puede buscar inversiones en metales preciosos o inmobiliarias (si bien estas dos últimas posibilidades yo las pondría en cuarentena por la previsible baja rentabilidad de estos activos durante 2013).

Hasta aquí hemos hablado de inversiones, pero también se puede dedicar el premio a objetivos más mundanos como amueblar la vivienda o realizar un viaje. Aunque todo esto dependerá del montante del premio que nos puede permitir compaginar el ahorro a largo plazo con el disfrute más inmediato.

En cualquier caso y si tuviésemos la suerte de ser señalados por el dedo de la diosa Fortuna es conveniente mirar bien las opciones y consultar con profesionales expertos que nos podrán plantear la solución más adecuada.

Etiquetas:

2 comentarios:

A las 24 de diciembre de 2012 a las 2:19 , Anonymous Cizañero ha dicho...

No me importaría tener ese problema sobre qué hacer con el dinero... Primero que toque, después ya tendré muchos días para pensar qué hacer.

 
A las 26 de diciembre de 2012 a las 0:54 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Sin embargo, en estudios realizados a personas a quienes tocó la lotería de navidad nos dicen que el 80% de ellos habían dilapidado la totalidad del premio a los 10 años.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio