ES HORA DE HACERSE UN PLAN DE PENSIONES
El tema de las pensiones es casi tabú para clase política española, sin embargo cada vez está más claro que en el largo plazo, el actual sistema de cálculo de las prestaciones por jubilación, es insostenible.
Es insostenible por la propia configuración de la pirámide poblacional española, en la que los grupos poblacionales más numerosos por edad se jubilarán aproximadamente dentro de 30 años, no existiendo en este momento un relevo generacional que pueda garantizar el cobro de prestaciones por los futuros jubilados. Si a ello le añadimos el alargamiento de la esperanza de vida, tenemos los ingredientes perfectos para que sea necesaria una reforma de las pensiones enfocada a un alargamiento de la edad laboral y una disminución de las prestaciones a percibir.
Como ya comentamos en este blog cuando se anunció la que hasta la fecha es la última reforma de pensiones realizada en España, la única solución para poder mantener el sistema actual sería mediante una actuación decidida sobre la política poblacional favoreciendo la natalidad, cosa que ningún gobierno ha querido o sabido enfocar, muy probablemente debido a la visión cortoplacista de nuestros políticos.
Una vez asumida la premisa anterior debemos ser conscientes de que va a existir una serie de reformas del sistema de pensiones que irán encaminadas a endurecer los requsitos necesarios para acceder a la prestación y a bajar la cuantía de las prestaciones a percibir.
Por eso una de las decisiones que está tomando mayor relevancia en nuestra sociedad es la de hacerse un plan de pensiones privado que sirva en un futuro como complemento a la prestación pública.
Pero aquí se nos plantean una serie de dilemas: ¿Qué ventajas o inconvenientes me puedo encontrar al suscribir un plan de pensiones? ¿Cúando debería comenzar a hacer aportaciones a este plan? Trataré de resolver todas las incógnitas posibles en los siguientes párrafos.
En primer lugar y para poder tomar nuestra decisión debemos entender en qué consiste un plan de pensiones. Un plan de pensiones viene a ser un fondo de ahorro que la entidad gestora se encarga de invertir en diferentes productos de renta variable o fija. En función de nuestra atracción o repulsión por el riesgo financiero deberemos elegir un plan de pensiones que invierta más en la renta variable o en la fija. Hemos de tener en cuenta que una mala elección puede dar como resultado que en el momento del rescate el valor de los derechos acumulados sea inferior a las aportaciones realizadas.
Otro hecho que debemos tener en cuenta es el momento del rescate, si bien esta decisión se simplificó a partir de 2006 cuando se prohibió el rescate íntegro del plan de pensiones, siendo obligatorio desde ese momento percibir nuestro plan en renta durante un determinado período de tiempo.
Respecto del tratamiento fiscal de los planes de pensiones debe quedarnos claro que su ventaja se limita a un diferimiento fiscal. Durante los años que se hacen aportaciones estas reducen la tributación, pero en el momento del rescate la renta percibida se suma a la posible pensión pública y al resto de rentas que obtengamos. Además el cobro de prestaciones provenientes de dos pagadores nos obligará a hacer la declaración de la renta.
También debemos tener en cuenta nuestras expectativas de esperanza de vida. La pensión pública es vitalicia, es decir, se cobra mientras se viva; sin embargo el plan de pensiones es una prestación finita. Aunque también hay que remarcar que en caso de fallecimiento el valor de los derechos que existen en el plan de pensiones no se pierden sino que pasan a formar parte del caudal hereditario.
En cualquier caso la decisión que tomemos debería refrendarse con cálculos realizados blanco sobre negro.
También debemos tener en cuenta nuestras expectativas de esperanza de vida. La pensión pública es vitalicia, es decir, se cobra mientras se viva; sin embargo el plan de pensiones es una prestación finita. Aunque también hay que remarcar que en caso de fallecimiento el valor de los derechos que existen en el plan de pensiones no se pierden sino que pasan a formar parte del caudal hereditario.
En cualquier caso la decisión que tomemos debería refrendarse con cálculos realizados blanco sobre negro.
Etiquetas: ECONOMÍA DOMÉSTICA


2 comentarios:
Se puede pensar en el futuro siempre que tengas un buen presente. Hay que tener reservado un plan B para cada tipo de situaciones, bien sean para hoy o para mañana.
Las aportaciones a un plan de pensiones deben venir siempre del ahorro que pueda generar cada persona y sé que hay muchas personas que en este momento no pueden permitirse ahorrar. Pero es conveniente que todo@s planifiquemos nuestras perspectivas de futuro y asignemos recursos función de las mismas.
Hasta que empezó la crisis había mucha gente con capacidad de ahorro que prefirieron asignar recursos íntegramentea a vivienda, coche y/o vacaciones; sin detenerse un momento a pensar en el ahorro a largo plazo.
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