BANCO MALO NO, PEOR
La reforma financiera que se publicó en febrero de este año se ha mostrado ya como insuficiente. Es tal la acumulación en los balances de las entidades financieras de los denominados activos tóxicos (relacionados con el ladrillo) que la adaptación de los mismos por valor de 50.000 millones de euros se ha quedado corta.
Esta situación unida a la imperiosa necesidad de solucionar de una vez por todas la situación del sistema financiero español, para que este vuelva a realizar su función de intermediario crediticio que sirva para retomar la senda de crecimiento económico, hace que se vuelvan a oir rumores sobre la creación de lo que se ha llamado un "banco malo".
Como ya comentamos en este blog hace unas semanas un banco malo no es otra cosa que una entidad financiera que recogiese todos esos activos tóxicos que existen en los balances de las entidades bancarias.
Si se decidiese crear ese banco malo tendría un costo para los contribuyentes, bien a través de un aumento de la deduda pública o bien del déficit público para sostener dicha entidad, y el actual presidente del gobierno dijo en repetidas ocasiones que no habría ni un euro de dinero público para la banca, por eso se deshechó la idea del banco malo. Pero hay una frase innegable sobre estos casos: si un gobierno dice que no dedicará dinero público para solucionar una crisis finaciera o miente o o no está resolviendo la crisis.
¡Qué curioso es el mundo de la polìtica! El gobierno no ha dejado de incumplir una por una todas sus intenciones anteriores a su desembarco en La Moncloa (subidas de impuestos, perdida de poder adquisitivo de pensionistas, etc.), sin embargo en la reforma más importante que tenía que llevar a cabo se reviste de dignidad para no incumplir la palabra dada.
La necesidad de una solución definitiva para la crisis financiera española es tanta que el gobierno ya está trabajando para darnos una solución con el estilo que caracteriza a los políticos, mediante el uso de eufemismos y requiebros lingüísticos.
No se creará el banco malo, pero sí que parece haber una predisposición para crear una sociedad inmobiliaria que recogiese todos esos activos inmobiliarios tóxicos. Pasaríamos de un banco malo a una inmobiliaria mala, así se matan dos pájaros de un tiro: se sanea el sistema bancario y no se emplea dinero público para ayudar a la banca, sino que a quien se ayuda es a una sociedad inmobiliaria.
¿Estamos listos para comulgar con ruedas de molino?
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
¿Y no sería mejor crear banco 'malo' conocido que inmobiliaria 'mala' por conocer?
Lo pueden llamar como quieran, pero la crisis financiera no estará resuelta mientras los bancos acumules decenas de miles de millones de euros en "activos del ladrillo".
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