martes, 10 de abril de 2012

HACIENDA SOMOS TODOS, AUNQUE ALGUNOS MÁS QUE OTROS

Junto con la presentación de los presupuestos para 2012 ha aparecido una inesperada medida para tratar de cuadrar los ingresos, una amnistía fiscal. El objetivo es hacer que afloren 25.000 millones de euros para que el estado ingrese 2.500 millones extras.

Se establece un tipo único del 10% y se hace la vista gorda sobre posibles sanciones o intereses de demora por las cantidades no ingresadas. La condición que se pone es que la regularización sea voluntaria y no se produzca por haberse iniciado un procedimiento tributario por la Adminsitración.

Desde el gobierno se argumenta la necesidad de esta amnistía por la situación tan delicada de las cuentas públicas, pero las críticas a la medida han aflorado desde diferentes ámbitos y no sin razón.

En primer lugar, porque fiar el cumplimiento de los presupuestos a la actitud de los tramposos es, al menos, una medida digna de auténticos pardillos. Los grandes defraudadores han invertido ingentes cantidades de recursos y de dinero en diseñar sus tramas de redes empresariales para escapar de la mano de Hacienda y no van a autodescubrirse.

En segundo lugar, porque este tipo de iniciativas minan la moral del resto de la tropa los cuales contribuimos con total legalidad al sostenimiento del estado. ¿Con qué criterio moral nos pueden ahora revisar la declaración de la renta los inspectores de Hacienda?

En tercer lugar, porque no hay precedentes ni en nuestro país ni en otros de nuestro entorno del éxito de una amnistía fiscal. Es más, Italia que ha llevado a cabo diferentes amnistías fiscales en los últimos años ha cambiado de estrategia centrándose en la detección del fraude; y Alemania acaba de subir la presión fiscal a quienes sean descubiertos en operaciones de evasión de impuestos.

El año pasado se inició una batalla contra cuentas bancarias en Suiza de ciudadanos españoles. A día de hoy no tenemos cifras del resultado de aquellas inspecciones, pero ese es el camino a seguir, lucha sin tregua contra el gran fraude fiscal.

Cuando hubo rumores durante el gobierno anterior de la posibilidad de plantear una amnistía fiscal, el por entonces jefe de la oposición y a la postre presidente del gobierno Mariano Rajoy, tildó la idea de ocurrencia sin fundamento. ¿Qué ha pasado en estos meses?

La conducta errática que está teniendo el gobierno en las últimas semanas no es ninguna buena señal. Luego no nos sorprendamos de la falta de confianza de los inversores en la capacidad de España para salir de la crisis.

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2 comentarios:

A las 10 de abril de 2012 a las 8:26 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Uno de los que podría, presuntamente, beneficiarse sería un tal I.U. (no confundir con el partido político), que debe tener algunos ahorrillos en Suiza.
Estamos a unos días de un trágico aniversario. El hundimiento del Titanic. Esperemos que España no siga la misma "ruta".A ver si al final vamos a echar de menos a ZP...

 
A las 11 de abril de 2012 a las 1:20 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Creo tener una idea de quiñen es ese I.U. al que se refiere. Si fuese el que yo me temo podría acogerse perfectamente a esta amnistía, ya que no ha sido imputado por fraude fiscal.
No sé si echaremos de menos a ZP, pero podíamos preguntarle si él nos echa de menos a nosotros...

 

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