ABRACADABRA
Empieza a desperezarse el candidato del PP para las próximas elecciones y ya nos está dando las pautas de lo que será su política económica en caso de ganar las próximas elecciones generales, cosa harto probable, todo hay que decirlo.
En primer lugar promete no recortar sanidad ni educación ni pensiones, los tres grandes núcleos de gasto de nuestro "estado de bienestar". Como propósito está bien, pero ¿podría mantener Rajoy su promesa en caso de una agudización de la crisis del Euro? Ante un eventual rescate de la economía española que exigiese nuevos recortes ¿qué haría Don Mariano?
Es más, vista la situación de refiscalización de las cuentas públicas que está desarrollando el PP en las autonomías donde ha arrebatado el gobierno al PSOE, y en el caso de que apareciese "déficit oculto" (verbi gratia Castilla La mancha) ¿no habría ningún recorte adicional?
No se debe prometer lo que no sabe si se podrá cumplir, pero estamos hablando de política, así que en caso de romper la promesa se acudirá a la vieja norma no escrita e echar la culpa al que estaba antes.
Tras la promesa de no hacer recortes en esos tres campos, ha fijado sus políticas económicas en tres puntos que pasamos a comentar.
1. Establecimiento del contrato único. Es decir, simplificar la contratación laboral mediante un único tipo de contrato. El candidato del PP ya ha anunciado que es consciente de que este punto le traerá conflictividad social, básicamente con los sindicatos, que desembocará en huelgas. Esto me preocupa, porque demuestra la intención de aprobar este modelo de contrato único sin acudir al diálogo entre los agentes sociales, tal como se ha venido garantizando durante todo el período democrático.
2. Bajada de impuestos a las Pymes. Consciente de que las reformas laborales no generan empleo per se, sino que solo son un elemento favorecedor para que las empresas creen puestos de trabajo, se quiere estimular con la bajada de impuestos la contratación. ¿Hay margen suficiente de bajada de impuestos como para que realmente sea un estímulo para el empleo?
3. Establecer un límite de deuda para las autonomías. Este es el nuevo caballo de batalla. El binomio deuda-déficit que tantos quebraderos de cabeza está dando a la sociedad española. Realmente este límite ya existía, pero decidió abolirse hace unos años. No olvidemos de que en las dministraciones Públicas hablamos de presupuestos basados en unos ingresos previstos, pero que pueden no cumplirse, así que el establecimiento del límite de deuda no será garantía del cumplimiento de objetivos de déficit.
En general no nos ha ofrecido grandes novedades, la única sería la del contrato único que ya vemos que será a cambio de una mayor conflictividad social. Lo bueno es que se basa claramente en la creación de empleo que es el mayor talón de Aquiles de la economía española. En el modo en que resolvamos el problema del desempleo iremos solucionando el déficit presupuestario por el aumento de los ingresos.
Echo de menos una mención a las reformas estructurales que necesitan la economía y la sociedad españolas para no recaer en el futuro en los mismos errores.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Lo que es difícil es salir de la crisis sin fastidiar a nadie.
El problema es que siempre nos fastidian a los mismos ¿no?
Está claro que no hay varitas mágicas que solucionen todo en un momento, pero no me gusta que se acepte de antemano la conflictividad social como mal irrenunciable para la mejora económica.
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