LA LEY ANTITABACO
Si ha habido un tema polémico en los últimos meses en toda España este ha sido la aprobación de la conocida como Ley Antitabaco, con acérrimos defensores y detractores.
Se pronosticaba desde las asociaciones de hostelería, que el prohibir fumar dentro de bares y restaurantes iba a ser la puntilla que le faltaba al negocio, pero ¿por qué esos temores? En otros países de la Unión Europea ya llevaban años con una legislación parecida y no hubo una debacle hostelera, es más, en Italia, que se considera el país cuya situación sería más similar a la española, el empleo había crecido en dicho gremio.
En los primeros días de aplicación legal, sin poder tener datos fehacientes de su impacto, veíamos en Telediarios a algún hostelero declarado en rebeldía frente a la ley y que permitía fumar desafiando a las autoridades y arriesgándose a la multa o cierre de su establecimiento. No me parece buen sistema incumplir las leyes con las que no estamos de acuerdo, hay otras formas, pero allá cada uno...
El principal problema de la Ley Antitabaco en España es que se ha hecho mal por dos motivos.
- 1º, se aprobó una primera ley que se quedaba a medias y obligó a muchos hosteleros a realizar inversiones que luego no han servido para nada.
- 2º, se ha prohibido fumar en la peor crisis económica que hemos conocido en España desde la Guerra Civil.
Enero (desde la noche de Reyes) y febrero (hasta carnaval) son malos meses para la hostelería en la ciudad de Burgos, desde donde escribo, y si este año han sido peor que otros me temo que ha sido más por la crisis que nos aprieta desde hace 3 años que por la prohibición de fumar.
Los primeros datos de empleo en febrero dicen que el empleo ha subido en la hostelería, pero las asociaciones de hosteleros insisten en la pérdida de negocio por culpa de la Antitabaco.
No soy fumador y me parece bien que se prohíba fumar en lugares cerrados si perjudica a la salud de los que no queremos fumar. Antes de que entrase en vigor la ley consideraba que el efecto a largo plazo sería neutro en la hostelería y lo sigo pensando.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


4 comentarios:
Lo que hay que ver es el lado positivo a la ley, que en mi caso es que he dejado de fumar.
Y ahora tenemos bares mas sanos que huelen peor.....
Bien por ti, Virginia, que has dejado de fumar, con lo que supone de mejora para tu salud y tu bolsillo.
Es cierto lo del olor de los bares, pero supongo que ese olor estaba también antes, aunque remezclado con el humo del tabaco. ¿No se podrán poner ambientadores?
A ver si van a sacar una ley para prohibir que los bares y restaurantes no puedan oler mal. Vamos, que si inventan un medidor (no se si existe) de efluvios ambientales y supera el límite permitido para la salud, cogen y te cierran el chiringuito hasta que los niveles sean aceptables. No estoy en contra de la ley (no soy fumador), pero si se debió hacer antes de que obligaran a la hostelería a hacer reformas que luego no han servido para nada.
El problema del mal olor es sobre todo para los dueños de los locales, ya que desincentiva a que vayamos los clientes. A lo mejor iba por ahí la bajada de clientela que pronosticaban las asociaciones de hosteleros, aunque lo dudo mucho.
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