lunes, 4 de junio de 2012

INTOXICACIÓN INMOBILIARIA

Nunca se había asomado tanto España al abismo del rescate durante esta crisis como la última semana. La prima de riesgo empieza a ser inasumible y no hay noticias de que pueda relajarse en un plazo inmediato.

Todos los focos de atención se fijan ahora en nuestro sistema financiero y las necesidades de capital de la banca. Lo que comenzó como una indigestión puntual por el ladrillo se está transformando en una intoxicación genealizada.

Ya comentamos aquí que la reforma financiera era la más importante de las que tenía que afrontar el nuevo gobierno para el futuro a corto y medio plazo de la economía española; pues llevamos 2 reformas en 5 meses y el asunto parece aún lejos de solucionarse.

La crisis de BANKIA con nacionalización incluida ha destapado que su necesidad de capital es de 23.000 millones de euros (para aquellos que esta cifra no les ponga los pelos de punta les recomiendo que la transformen en pesetas), y se estima que el conjunto del sistema bancario las necesidades estarían entre los 50.000-100.000 millones de euros (la horquilla es lo suficientemente amplia como para ser totalmente diferente la situación en un extremo o en otro).

Las entidades bancarias tienen 3 opciones para recopilar el dinero que necesitarían y que ordeno desde la más deseable hasta la que se intentará evitar a toda costa hasta el último momento:

Opción A, obtenerlos directamente de los inversores. Emitiendo instrumentos de deuda o ampliando capital podrían intentar cubrir sus necesidades. Por desgracia el mercado español está seco y los mercados exteriores no parece que quieran incrementar sus carteras de inversión en España por el riesgo al que estarían sometidas.

Opción B, obtenerlos de las cuentas públicas. El gobierno inyecta el dinero requerido en el balance de los bancos prestándoselo a un determinado tipo de interés y con el compromiso de devolución de las entidades financieras. El problema de esta opción está en que con la prima de riesgo en niveles tan altos como los actuales, parece dificil endeudar con cantidades extras las arcas públicas, sobre todo cuando el Banco Central Europeo ha tirado de las orejas al gobierno español y le ha recordado que su misión no es comprar la deuda de los países con dificultades.

Opción C, si no funcionan ni la opción A ni la B, la recapitalización tendría que venir de los fondos públicos europeos. Estaríamos en la situación innombrable (el rescate). Además, con la normativa actual de las instituciones europeas no se podría producir un rescate dirigido exclusivamente al sistema bancario; los rescates van a los estados y estos son los que luego lo deben redirigir a sus entidades bancarias (como sucedió en Irlanda).

Este mes de junio (y muy probablemente el de julio) van a ser definitivos para la resolución del problema bancario español y nos permitirán ver cuál de las tres opciones es la más viable, cuál queda descartada o si aparece una nueva vía hasta ahora no contemplada.

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2 comentarios:

A las 4 de junio de 2012 a las 12:59 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Peor es saber que para "rescatar" a BANKIA, cada español (todos, incluyendo niños) deberíamos poner cerca de 500 euros, si mis cálculos no me fallan. Espero que no haya que poner bote. A los bancos se les ayuda, pero, ¿quién ayuda a los deshauciados por los bancos?

 
A las 11 de junio de 2012 a las 12:03 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Por desgracia el sistema que hemos adoptado da prioridad a la banca. Es más peligroso a nivel macroecnómico dejar caer una entidad fianciera que dejar en la calle a miles de personas. Lamentable...

 

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