CURVA PELIGROSA
Que la economía española debería ser rescatada de alguna manera ya no parece dudarlo nadie, excepto los miembros del gobierno. Sin embargo las dudas sobre la capacidad que tiene la Unión Europea para afrontar un rescate total de España debido a su gran tamaño se están haciendo notar en los mercados financieros.
Así, nos encontramos con que la curva de tipos de interés de la deuda pública española está variando su forma respecto de la que se consideraría teóricamente normal, una parábola convexa.
Podemos ver en el gráfico superior cómo a la izquierda tenemos la curva española de tipos de interés en diferentes momentos. La línea amarilla sería la de enero de 2004, en plena vorágine de crecimiento económico; la roja la de hace apenas dos años; y la negra la actual. A la derecha tenemos la gráfica actual de la curva irlandesa de tipos de interés.
Si nos fijamos en la curva española vemos como ha ido perdiendo su forma característica hasta encontrarnos actualmente con que la deuda a medio plazo debe pagar incluso un tipo de interés mayor que la deuda a largo plazo. ¿Qué significa esto? Que los inversores, ante las dudas que comentábamos de la capacidad de rescate de la economía de España preven la posibilidad de una quita de deuda pública española, es decir, que España no pueda pagar parte de su deuda y le sea "perdonada" por los acreedores para evitar males mayores (salida del Euro).
Pero ¿cómo es que no podemos pagar la deuda pública si nos han dicho que es de las más bajas de Europa? La deuda pública es relativamente asumible, pero existe un gran volumen de deuda privada y es esta la que no puede ser digerida por la economía española. Podríamos pensar que la deuda privada no afecta a la pública, es un problema entre partes privadas y el que se arriesgó ahora sumirá su pérdida; pero hemos visto cómo se está produciendo el trasvase de la deuda privada a la pública mediante el rescate bancario, los bancos que para hacer préstamos en España pidieron dinero a bancos de otros países ahora no pueden cobrar esos préstamos ni pagar a sus acreedores y alguien se tiene que hacer cargo de ese problema si no queremos que quiebre el sistema bancario ¿no?
En resumen que como los inversores ven que la economía española está en recesión, no podrá hacerse cargo de su nivel de deuda, por lo que están descontando un 20% aprox. de la deuda que adquieren que creen que no les será devuelta y como no están dispuestos a perder dinero exigen un tipo de interés muy alto en el corto y medio plazo que compense la pérdida por la quita de deuda.
"Ni un euro de dinero público para salvar a los bancos", decían...
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


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