EL MERCADO DE LOS OSOS
En los mercados bursátiles se habla de dos tipos de corrientes, la de los toros y la de los osos. Estaríamos ante un mercado de toros cuando existen expectativas al alza de los valores que hacen que tiren hacia arriba del valor de ese mercado, y se les da la denominación de toro por la tendencia de este animal de embestir de abajo hacia arriba.
En el lado contrario estaría el mercado de osos que se caracterizaría por lo contrario, las presiones bajistas sobre los valores de ese mercado en espera de que caiga su cotización; al igual que el oso que ataca erguido avalanzándose sobre su enemigo y presionándole hacia el suelo.
Ayer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidió prohibir durante tres meses las operaciones predominantes del mercado de los osos, las conocidas como "posiciones cortas".
Como decíamos las operaciones en corto son una apuesta a la baja, creer que el valor de un activo o derivado financiero se depreciará en un futuro. La operatoria consiste en pedir prestados valores del activo que consideremos que bajará y venderlas ante la expectativa de que bajarán en su precio. Se recompra después el mismo número de valores cuando se considere que han bajado tanto como estimábamos para devolvérselas a su dueño, a quien se las pedimos prestadas. La diferencia entre la venta que hicimos en su momento y la recompra que realizamos con el precio más bajo es nuestro beneficio, al que habría que restar el interés pagado al prestamista de los valores.
Veámoslo con un ejemplo: Supongamos que creemos que las acciones del BBVA van a bajar debido a la crisis financiera española. el día 1-1 pedimos prestadas 1.000 acciones con el acuerdo de devolvérselas a su dueño el 31-12 y pagarle un interés del 5%. Acto seguido vendemos esas acciones al precio de 5.-€ cada una, total 5.000.-€. Llegado el 30-11 las acciones del BBVA cotizan a 4.-€ por lo que decidimos recomprar el paquete de 1.000 acciones, con un costo de 4.000.-€. El 31-12 le devolvemos al dueño sus 1.000 acciones del BBVA más los intereses acordados de 250.-€. El beneficio que hemos sacado de esta operación ha sido de 750.-€: 5.000.-€ por los que vendimos las acciones prestadas -4.000.-€ que nos cuesta recomprar las acciones -250.-€ de intereses que pagamos al prestamista.
El motivo por el que se han decidido prohibir temporalmente estas operaciones es el alto volumen de posiciones cortas que había en el mercado español aprovechándose de la situación de alta inestabilidad económica y que estaban empujando hacia abajo (como los osos) el precio de los valores que cotizan. Tengamos en cuenta que para algunas acciones las posiciones cortas se habían adueñado de un 10% de los valores cotizados.
La economía es una ciencia social en la que el efecto psicológico puede tener mucha importancia. Ver que la cotización de un valor baja impulsa a otros inversores a vender y acentuar la bajada del precio, aunque no exista causa económica para ello, por lo que las grandes posiciones del mercado de osos estaban arrastrando a inversores más conservadores a deshacerse de valores sin aparente justificación.
El objetivo de la prohibición es detener la caída en barrena del mercado español a cambio de limitar la liquidez de dicho mercado, pero que nadie espere subidas inmediatas en la Bolsa española.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
No había oído esto de los mercados de toros y osos, pero en la política hay claros ejemplos de burros (que tiran pa'lante aunque sea malo) y de avestruces (que esconden la cabeza hasta que pasa el temporal).
Jejeje. Ya dijo e otro día el presidente del Gobierno que había que elegir entre algo y malo algo peor ¿se referiría a los burros y las avestruces?
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