UN PROBLEMA DE INGRESOS Y GASTOS
¿Cómo hemos llegado a esta situación? Es la pregunta que nos hacemos muchos españoles cuando oímos las consecuencias que está trayendo la crisis económica. No hace ni cinco años que teníamos una economía sólida que crecía y generaba empleo; pero de un día para otro todo se torció hasta extremos que nadie (o casi nadie) podía prever.
Si echamos un vistazo a una serie de datos macroeconómicos básicos podríamos descubrir cuáles han sido los problemas fundamentales que han obrado un deterioro tan rápido y pronunciado de nuestra economía, por ejemplo veamos esta tabla de datos referente a la economía española (en millones de euros):
AÑO PIB INGRESOS GASTOS DÉF(-)/SUP PR. FISCAL
2005 909.298 361.005 349.501 11.504 39,70%
2006 985.547 401.304 377.958 23.346 40,72%
2007 1.053.161 433.209 412.963 20.246 41,13%
2008 1.087.749 402.078 450.948 -48.870 36,96%
2009 1.047.831 367.661 484.759 -117.098 35,09%
2010 1.051.342 381.427 479.645 -98.218 36,28%
2011 1.073.383 376.757 468.101 -91.344 35,10%
AÑO PIB INGRESOS GASTOS DÉF(-)/SUP PR. FISCAL
2005 909.298 361.005 349.501 11.504 39,70%
2006 985.547 401.304 377.958 23.346 40,72%
2007 1.053.161 433.209 412.963 20.246 41,13%
2008 1.087.749 402.078 450.948 -48.870 36,96%
2009 1.047.831 367.661 484.759 -117.098 35,09%
2010 1.051.342 381.427 479.645 -98.218 36,28%
2011 1.073.383 376.757 468.101 -91.344 35,10%
El primer detalle a tener en cuenta es la volatilidad de los ingresos públicos, que crecieron muy rápidamente mientras duró la bonanza económica (2005-2007), pero que con el inicio de la crisis (2008) sufrieron un fuerte retroceso de más del 7% a pesar de que ese año el PIB todavía creció ligeramente. Posteriormente, en 2009, año de la profunda recesión europea, el nivel de ingresos de la economía española cayó hasta niveles similares a los del año 2005 y eso aunque el nivel del PIB había crecido en ese período un 15%. A partir de ese momento los ingresos públicos parecen estancarse a pesar de las subidas de impuestos (sobre todo el IVA) puestas en marcha.
En conclusión podemos decir respecto del nivel de ingresos públicos de la economía española que se muestran excesivamente sensibles al ciclo económico.
Si continuamos con la siguiente columna de la tabla, la de GASTOS, vemos cómo la tendencia creciente que mantienen en los años de crecimiento económico (2005-2007) se mantiene en los dos primeros años de la crisis (2008-2009). Que se mantenga la tendencia creciente en 2008 puede ser entendible por lo inesperado y brusco de la recesión económica, pero en 2009 (al menos en su segunda mitad) ya se debería haber buscado un freno al crecimiento del gasto que no llegó.
La diferencia entre la capacidad de recaudar (INGRESOS) y la de remunerar los servicios públicos (GASTOS) nos muestra el resultado de las cuentas públicas. Los años de expansión económica (2005-2007) las cuentas públicas lograron un excedente de recursos, un superávit que llegó a superar los 20.000 millones de euros. Sin embargo con el cambio de tendencia se abrió un agujero de más de 117.000 millones de euros, que ha obligado a sobreendeudar las cuentas públicas y que se muestra difícil de reducir en los años posteriores a pesar de los duros recortes en el gasto público propuestos por el gobierno.
Si veíamos que los INGRESOS eran muy sensibles al ciclo económico, sin embargo se muestra que por el lado de los GASTOS hay una rigidez absoluta, logrando ínfimas reducciones en el total a pesar de las medidas tomadas para reducir el importe de las pensiones o de los salarios de los funcionarios públicos. La estructura del Estado es muy rígida y no permite adaptar su estructura.
Finalmente tenemos en la última columna la presión fiscal, calculada como el cociente de los ingresos públicos entre el PIB. Vemos que la presión fiscal ha caído durante la crisis, aunque se han subido los impuestos ¿Cómo es esto posible? La presión fiscal nos da un porcentaje del conjunto de la economía española, pero debemos tener en cuenta que ha habido tres millones de personas que han salido de la economía productiva para pasar a una situación de desempleo, reduciendo drásticamente su nivel de ingresos. La presión fiscal es más baja, pero se concentra en un número menor de personas que se ven abocadas a un mayor esfuerzo fiscal.
Tenemos por tanto un sistema fiscal sustentado fundamentalmente por las clases medias y que se muestra muy volátil dependiendo del ciclo económico y tenemos también una estructura de la administración pública muy rígida. ¿Cómo solucionarlo?
Se hacen necesarias grandes reformas, pero reformas de verdad que afecten a la estructura misma de las Administraciones (modelo de Estado, competencias de las diferentes administraciones, número y distribución de funcionarios, productividad de la función pública...), porque hasta ahora los gobiernos se han limitado a dar hachazos en el gasto que son poco pan para hoy y sí más hambre para mañana. Asimismo queda pendiente una reforma del sistema tributario español que redistribuya la carga fiscal y no se limite a una subida de tipos impositivos.
Algún día pasará la crisis y si la actuación del gobierno se limita a poner parches seguiremos generando desequilibrios que se manifestarán en posteriores períodos de recesión. Aprovechemos la crisis para solucionar problemas que venimos arrastrando desde hace décadas.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Una pregunta: ¿por qué no se (re)aplica el impuesto sobre el lujo? Cuando hay crisis, toca pagar a los de siempre.
El problema de reimplantar un impuesto sobre el lujo como el que había hace años reside:
1º en definir qué se considera lujo.
2º en evitar que en una economía globalizada la gente eluda pagar ese impuesto adquiriendo bienes a través de internet cuando existe una libertad de movimiento de bienes en la Unión Europea.
Es fundamental una reforma fiscal que redistribuya la carga tributaria de manera más eficiente.
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