jueves, 5 de julio de 2012

CARTA DE AJUSTE

La lucha contra el déficit público está trayendo de cabeza al gobierno. Los datos de mayo nos dicen que hemos cubierto el objetivo de déficit para todo el año en un 97,5%; del compromiso para 2012 del 3,5% del PIB nos hemos plantado el 31 de mayo en el 3,41%.

Para intentar corregir en la medida de lo posible el más que previsible desajuste del déficit, el gobiero ya nos anuncia una nueva serie de "ajustes" y "reajustes" que nos acerquen a los objetivos comprometidos con nuestros socios europeos.


Los nuevos ajustes consistirían fundamentalmente en una reducción de los gastos, proponiéndose posibles congelaciones de pensiones, reducción de empleados públicos (esta vez más que vía salarios a través de despidos o reducciones de jornada) y reducción de las prestaciones por desempleo. Todo esto se acompañaría de una subida del IVA de determinados productos y un incremento en la fiscalidad de los carburantes.

En alguna ocasión anterior comentamos que el problema del déficit español venía más del lado de los ingresos que de los gastos, es decir, que la crisis ha afectado fundamentalmente a los ingresos debido a no tener un sistema fiscal adecuado. Sin embargo no existe ninguna propuesta de reforma fiscales, excepto las subidas de los tributos ya existentes.

Llevamos 3 ejercicios de ajuste presupuestario por reducción de gastos y no se aprecia una mejora significativa del déficit y las subidas de impuestos que se han llevado a cabo no han servido para incrementar la recaudación, más bien lo contrario. La falta de dinamismo de la actividad económica está estrangulando no solo al conjunto de la economía sino de la sociedad que ve esfumarse en meses gran parte del estado del bienestar construido durante años.

Eso sí, para poder reactivar la economía hace falta invertir, endeudarse con garantías de poder pagar ese endeudamiento y de momento el BCE (Banco Central Europeo), que es quien podría financiar ese endeudamiento, no tiene capacidad legal para hacerlo.

La solución pasa por el cambio en las potestades del BCE que deberían ser aprobadas por nuestros socios europeos, lo contrario, es decir, continuar con las políticas de ajustes y recortes, puede llevarnos al agotamiento por inanición.

Etiquetas:

2 comentarios:

A las 5 de julio de 2012 a las 11:25 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Sube el IVA, suben los carburantes, sube la luz, sube el gas... ¿Hay algo que baje? Esto no son ajustes ni reajustes, esto es una "sangría" y no sabemos cuándo ni cómo terminará.

 
A las 6 de julio de 2012 a las 0:25 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Pues si no se les ocurre ninguna idea más, la sangría acabará cuando nos hayan sacado la última gota de sangre.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio