¿QUÉ HACEMOS CON GRECIA?
Cuando parecía que se había llegado a un acuerdo para un segundo rescate a la economía griega, se fue todo al garete. Hacen falta más reformas para ganar confianza. Los días pasan y cada vez parece más claro que tendrá que haber algún tipo de quita de deuda en Grecia.
Una quita al uso, es decir, perdonar un porcentaje de la deuda haría un daño atroz a los acreedores (en su mayoría bancos alemanes), que deberían reconocer la pérdida en sus contabilidades. Y bastante frágiles resultan ya los balances de los bancos de la Eurozona como para perder recursos propios. Una quita de deuda de este tipo podría provocar una reacción en cadena en todo el sistema financiero de la UE mucho más perjudicial para la economía europea.
Deberían estudiarse lo más rápidamente posible otras alternativas que eviten la bancarrota, y en mi opinión, esas alternativas se reducen a dos:
1.- Reducción de tipos de interés. El primer rescate se negoció a un tipo de interés aproximado del 5%, reduciéndolo hasta un 3,5-4% se bajarían los intereses de la deuda anuales entre 1.000-1.500 millones de €; lo que supondría un gran alivio para una economía pequeña como la griega.
2.- Vencimientos a más largo plazo. 3 años fue el plazo que se negoció en aquel primer rescate. Solo con la ampliación de un año de ese plazo la cuota se reduciría en un 20-25%, lo que facilitaría los pagos.
Lo más apropiado sería una opción combinada de ambas, pero para ello es imprescindible la asunción de una serie de medidas que comprometan a la sociedad griega con la viabilidad del rescate.
Eso sí, cualquiera que sea la opción elegida será fundamental negociar con las agencias de calificación (Moody’s Standard & Poor’s, Fitch). El primer rescate griego ha fracasado en gran parte por el deterioro de la valoración de la deuda griega, sobrepasando a los “bonos basura” y estando valorada al límite del impago. Esto ha hecho que los inversores sean muy exigentes con la retribución (intereses) de dicha deuda.
El tiempo es nuestro peor enemigo y de seguir demorando una decisión arruinaremos cada vez más a Grecia. A este paso como decía el humorista Gila “Grecia, estar está, pero como está. Todo roto, todo tirao…”.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA

2 comentarios:
En fin, que el que pone las condiciones para el rescate es el rescatado, y si no no se deja rescatar y punto (final).
La cosa es bastante más grave.
Las condiciones para el rescate tienen que ser factibles, de lo contrario el impago será inevitable.
No se puede pretender que un rescate financiero arruine un país.
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