miércoles, 8 de junio de 2011

CRÓNICA DE UNA BANCARROTA ANUNCIADA

Ya ha pasado más de 1 año desde que se anunció el rescate a la economía griega y desde entonces no se ve ninguna mejora de la situación. Al contrario, todo parece que va a peor.
La deuda griega ha entrado en una espiral vertiginosa de crecimiento, acompañada de una pérdida de calidad que hace imposible el poder afrontar los pagos a los acreedores.
La vieja Europa (fundamentalmente Alemania) se resiste a afrontar la realidad, que no es otra que; o disminuye el importe de la deuda o rebaja los intereses de la deuda. No caben más soluciones; si no, preparémonos para una suspensión de pagos.
La primera supondría una quita de deuda (reestructuración es el eufemismo con que la denominan ahora); es decir, los acreedores deberían aceptar sacrificar parte de la deuda para poder cobrar la mayor parte posible sin llevar a la economía griega a suspender pagos.
La segunda parece más difícil de llevarse a cabo en la economía actual, pero sería preferible. En este caso se sacrifica parte de la rentabilidad exigida a la deuda griega, que ya supera a la de los “bonos basura”, pero se cobra la deuda íntegra.
Lo peor es que la situación griega se extiende a los denominados países periféricos del euro. Irlanda y Portugal ya han tenido que ser rescatadas, pero su perspectiva es como la griega, afrontar nuevos rescates con condiciones cada vez más leoninas y draconianas.
En el peor de los escenarios España e incluso Italia pueden “helenizar” su situación financiera, lo que sería no solo un mazazo de dimensiones desconocidas para el euro, sino para toda la economía mundial. Son las cosas de la globalización y del efecto mariposa.
El economista más influyente del siglo XX John Maynard Keynes, predijo que la situación de cobro de intereses a Alemania por la deuda de la 1ª Guerra Mundial sería peor remedio que la propia enfermedad. Así fue, el ahogo de la población alemana en los años 20 y sobre todo 30 aupó al poder al Nacionalsocialismo del que todos conocemos las consecuencias.
Que no se repita la historia en el Viejo Continente.

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2 comentarios:

A las 8 de junio de 2011 a las 6:32 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Si aquí están venga a negar que nos vaya a pasar una situación como la de Grecia, Irlanda o Portugal, ¿qué hacemos? ¿nos lo creemos o nos ponemos a temblar?

 
A las 8 de junio de 2011 a las 7:28 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Lo que yo espero es que si la cosa en España va a más, no se tomen medidas como las de Grecia, porque va a ser peor el remedio que la enfermedad.

 

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