CON LA MÚSICA A OTRA PARTE
Este fin de semana, tras casi un mes, los acampados de Sol han decidido desmantelar el campamento. Como ellos mismos han dicho, “no nos vamos, nos dispersamos”, aunque yo más bien diría que se van con la música a otra parte. Realmente parece que permanecer ya no tenía mucho sentido.
¿Qué nos ha quedado en claro de todo esto? Han establecido sus demandas, resumidas en cuatro líneas de debate, todas ellas con el fin de democratizar la sociedad española.
Por mi parte creo que el punto fundamental a demandar debería centrarse en la democracia dentro de los partidos políticos. Se ha instalado una “partitocracia” en España que solo podrá ser resuelta saneando a dichos partidos. Resumiría esta democratización en tres puntos:
1. Listas electorales abiertas, lo que contribuiría mucho a la democracia real. Se ha intentado vender las primarias dentro de un partido como la auténtica democracia interna, pero la realidad ha demostrado que es un paso necesario pero insuficiente.
Con las listas cerradas, parece que no se confiase en el ciudadano. Damos nuestro voto a un determinado partido y ellos gestionarán esa confianza como mejor les convenga.
2. Uno de los casos más sangrantes de la falta de democracia en los partidos políticos es la existencia de imputados en las listas electorales. Por higiene democrática se debería dejar, preventivamente, sin cargo público a quien esté involucrado en procesos judiciales. No es vulnerar la presunción de inocencia, sino generar confianza en la ciudadanía.
3. Los tránsfugas, deberían estar obligados a devolver su acta. Siempre se alega que el acta pertenece a quien la consigue, pero se trata de un usufructo temporal que debe tener unos límites más restrictivos en su concesión.
Estos dos últimos puntos son de medidas contra la corrupción que no serían necesarias si la clase política demostrase un poquito más de integridad y alguien se dignase a dimitir en alguna de estas situaciones. Aunque, si somos realistas, no es más que el reflejo de la sociedad española de cuyo ADN parece que ha desaparecido la “vergüenza torera”.
Son muchos los casos de corrupción y da la impresión de que si el escándalo no es monumental nunca pasa nada.
No se trata empezar un nuevo sistema desde cero y quitar los partidos políticos, sino de que, ante el olor a putrefacción y corrupción que los envuelve, y en vista de que internamente no han conseguido eliminar sus manzanas podridas, existan mecanismos para que puedan hacerlo.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Lo de los imputados parece ser como una moda, si no tienes uno o varios no vas a la última.
Quizás, más que una moda, haya sido una generalización de ciertas prácticas fraudulentas dentro de los partidos políticos
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