CAMBIO DE RUMBO
Vivimos una crisis larga, incluso podríamos decir que persistente. Ya estamos finalizando el 4º año desde que empezaron los primeros signos de desaceleración económica que rápidamente se transformó en recesión. y seguimos sin tener visos de mejora.
En un período tan largo de tiempo hemos visto cómo el gobierno ha adoptado ciertos cambios de criterio en su política económica. Algunos podrían ser lógicos, ya que la economía no es algo inmutable sino que va cambiando y transformandose con el paso del tiempo. Nadie debería criticar los cambios de opinión si son para adaptarse al entorno cambiante.
Pero no todos los cambios son fácilmente digeribles por la opinión pública, sobre todo cuando son inexplicables al haber sido contaminados por un componente ideológico.
Así, por ejemplo, un buen día el presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, nos dejó petrificados al afirmar que "bajar impuestos es de izquierdas". Contagiado por el buen momento de la economía, aunque luego hemos visto que este buen momento era impostado, y en pleno superávit de las cuentas públicas, quiso ganarse la voluntad de los vontantes con una afirmación contra natura para un partido que se autocalifica como progresista.
La demostración más clara del populismo de esta bajada de impuestos, presuntamente de izquierdas, fue la deducción de 400.-€ en el IRPF no se sabe muy bien con qué crierio fiscal. De hecho prácticamente tal como vino se fue, pero que nos quiten lo bailao.
Sin embargo la supresión del impuesto sobre el patrimonio estuvo bien justificada por parte del gobierno, el problema estuvo en que no debería haberse considerado como una bajada de impuestos sino como una reestructuración fiscal, y así, el obsoleto impuesto sobre el patrimonio debería haber sido sustituido con un cambio en el IRPF, para mantener la presión fiscal sin que esta se traspasase a las rentas medias.
Ahora bajar los impuestos ya no es de izquierdas y hay que rebuscar soluciones para tapar el déficit público y se intenta retomar, con ligeros "matices", el impuesto de patrimonio, así como una panoplia de diferentes actuaciones para subir distintos tributos.
Lo que más me preocupa de estos cambios de rumbo es que el progresismo político español ha dado definitivamente la espalda a la que debería venir siendo su prioridad económica, el crecimiento económico y el empleo, para pasar a defender incluso constitucionalmente la estabilidad presupuestaria.
Es el fin de las ideologías, al menos económicamente hablando, porque no veo a ninguno de los candidatos a la Moncloa sacrificando el déficit fiscal en parte para crear un ambicioso plan de creación de empleo al estilo Obama.
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
La verdad es que ZP nos ha dejado unas frases y situaciones que quedarán para la historia y, sobre todo, para el club de la comedia.
Pues no sé si a mucha gente le habrá resultado cómico...
Las hemerotecas hacen mucho daño.
Deberíamos recordar lo que dijo Mark Twain: "Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda".
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