jueves, 7 de abril de 2011

UN BACHILLERATO DE EXCELENCIA

Nos sorprendía ayer la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, con su propuesta de crear un bachillerato de excelencia para l@s alumn@s que saquen las mejores notas (a partir de un ocho).

Inmediatamente, como cada vez que hace unas declaraciones esta mujer, surgían la posiciones encontradas de los que estaban a favor y los que estaban en contra.

Se oponen el Ministerio de Educación y el PSOE de Madrid, alegando fundamentalmente que ese bachillerato sería excluyente, que primero se debe dar más medios a la enseñanza pública y no gastar el dinero en bachilleratos de excelencia, etc.; si bien este mismo partido en su programa político de 2008 hablaba de la excelencia en la educación, anunciando que "impulsaremos un programa de alto rendimiento dirigido a los estudiantes con mejores resultados en las distintas áreas de conocimiento".


Partidismos aparte, me parece buena idea favorecer a los que más facilidad e interés tienen por el estudio, lo mismo que todos estamos de acuerdo en favorecer a los que mayores dificultades tienen.

En ningún momento el bachillerato de excelencia sería excluyente, ya que solo una minoría  mínima podría tener acceso a ese escalafón. No parece posible que 100 personas vayan a excluir a otras 9.900, por ejemplo. No se está hablando en ningún momento de separar a los listos de los tontos.

El instituto que ofreceira este nuevo bachillerato sería público, por lo que se sigue protegiendo la enseñanza pública. Quizás aquí se vea que además de tener recursos materiales, también es importante tener alumnos motivados.

Pero lo más importante queda fuera de las ideologías, y es que como norma general todos nos motivamos más en un ambiente más competitivo (de competitividad sana, estoy hablando). El esfuerzo, que actualmente es un valor de capa caída, debería volver a ser una punta de lanza en la enseñanza española.

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2 comentarios:

A las 7 de abril de 2011 a las 8:00 , Anonymous Cizañero ha dicho...

No se si se querrá separar a los listos de los tontos, pero lo parece. Los tontos entorpecen a los listos y hay que separarlos para que cada grupo vaya a su velocidad. Quizás para entender lo que dice la señora Esperanza Aguirre, también haya que haber sacado muy buenas notas, es decir, por encima del ocho.

 
A las 7 de abril de 2011 a las 8:19 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

No creo que se pueda llamar tontos a alumnos que tengan una media de entre siete y ocho.
Realmente no creo que se pueda llamar tonto a nadie, cada uno tiene unas capacidades y unas virtudes y no deben ser siempre las del estudio.
¡Cuánta gente que ha sido mala estudiante ha desarrollado interesantísimas carreras profesionales!

 

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