viernes, 20 de septiembre de 2013

LARGA VIDA AL CIUDADANO

En el año 2012 la esperanza de vida disminuyó en España, quedando en 78,87 años para los hombres y 84,82 años para las mujeres. El descenso fue tan solo de unas décimas pero el dato es relevante porque se rompía la tendencia de medio siglo de crecimiento de la esperanza de vida.
 
A buen seguro que la crisis económica está detrás de esta disminución, sobre todo si tenemos en cuenta que fue también hace medio siglo cuando se comenzó a construir un sistema público de pensiones en nuestro país con la aprobación de la Ley de 1963 de Bases de la Seguridad Social. Por aquel entonces la longevidad de los españoles apenas llegaba a los 67 años y la de las españolas los 72. El establecimiento de una renta digna tras la jubilación y la mejora en los hábitos de vida de la tercera edad logró hacer crecer en 12 años las expectativas vitales de los españoles en tan solo 50 años.
 
Los recortes en los servicios básicos como la sanidad pública (fundamentalmente el copago farmacéutico) y el reciente cambio en el cálculo de pensiones haciendo de éstas el chivo expiatorio del déficit presupuestario [en los ejercicios con déficit las pensiones se limitarán a crecer un 0,25% independientemente del nivel de inflación (que nunca ha sido menor que ese porcentaje) y en los ejercicios con superávit ya veremos] seguirán previsiblemente empujando hacia abajo nuestra calidad de vida y, por tanto, a nuestra longevidad.
 
Pero esta vinculación entre déficit y pensiones ha sido el primer paso de la reforma posponiéndose para el año 2022 la segunda parte y que consistirá en relacionar también la cuantía de las pensiones con la esperanza de vida de los españoles; a mayor longevidad menor importe de la pensión.
 
Todas estas decisiones se conforman como un ataque al Estado de Bienestar y un más que probable foco de creación de bolsas de pobreza en la sociedad, donde se ha obligado a millones personas a aceptar un brusco cambio de las reglas de juego que sólo pueden ser "mitigadas" con un mercado laboral cercano al pleno empleo, una auténtica utopía en la economía española actual.
 
Se ha empezado la casa por el tejado, recorriendo una senda de reformas económicas que parte de los recortes en los servicios públicos básicos, a continuación se centra en el mercado laboral y terminará adaptando de mala manera el modelo económico y productivo. Un mercado laboral precario para un modelo productivo sin I+D, sin valor añadido y sin la productividad que debería buscar.

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4 comentarios:

A las 20 de septiembre de 2013 a las 6:26 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Bueno, no hay porqué preocuparse. Según un estudio reciente, la Tierra dejará de ser habitable dentro de unos 1.750 millones de años. Así que a gastar, a gastar... que para lo que nos queda... :P

 
A las 25 de septiembre de 2013 a las 2:58 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

También pueden equivocarse en el cálculo...

 
A las 25 de septiembre de 2013 a las 6:54 , Anonymous Cizañero ha dicho...

En fin, 50 millones de años arriba o 50 millones abajo... tampoco hay que ser tan exactos. Lo que si que tendrá que cambiar, para esas fechas, será el sistema de pensiones

 
A las 26 de septiembre de 2013 a las 2:58 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Bueno, pero para entonces, lo de las pensiones ya será problema de otros. ¡Que se espabilen ellos!

 

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