DEMOCRACIA REAL, ¡YA!
Desde el día 15 de mayo parte de la sociedad española ha demostrado que ya no aguanta más la situación actual y se han manifestado por toda España bajo el lema: Democracia real, ¡ya!. Pero, ¿quiénes son y qué piden?
En los diferentes medios de comunicación hemos podido oir que se trata desde grupos fascistas hasta marxistas, si bien esta última opinión es la más extendida. También han surgido todo tipo de teorías de la conspiración asegurando que son movilizaciones organizadas por el propio Gobierno, concretamente por Pérez Rubalcaba. Sería "curioso" que el mismo Gobierno fomentase la rebeldía contra su política...
También se les crítica diciendo que no se sabe qué es lo que piden y es que no hay peor sordo que el que no quire oir.
Todo esto me hace sacar dos conclusiones; en primer lugar, la mayoría de los periodistas son la voz de su amo (político) y critican las movilizaciones desde su prisma ideológico; y, en segundo lugar, que no se trata de ningún movimieno organizado, si lo fuese tendrían bien claras sus propuestas.
Si tanto periodistas como políticos se detuviesen por un momento en pensar en otra cosa que no fuesen ellos mismos, se darían cuenta de que las protestas nacen del hartazgo de cientos de miles de personas que ven cómo la clase política se ha creado como clase social, con privilegios y sin vocación por el servicio más allá de su propio interés.
Gente harta porque ve que las listas electorales se llenan de personas imputadas judicialmente y que son apoyadas sin rubor por sus jefes de partido.
La respuesta de la clase política es que los escándalos de corrupción afectan a un porcentaje mínimo de ayuntamientos y administraciones; pero si los escándalos de pederastia salpican la imagen de toda la Iglesia Católica como institución, lo mismo pasa con la clase política. Sobre todo si se les protege dentro de la organización. La manzana podrida estropea todo el barril.
Nos encontramos con un montón de cargos públicos cuyo único mérito ha sido formar parte del partido desde hace años y haber sabido estar al lado de la persona adecuada para ir medrando. Para verlo solo tenemos que mirar ayuntamientos, diputaciones, ministerios, etc... Vemos las mismas personas con todo tipo de cargos engrosando su "curriculum público".
Se quejan de que el movimiento 15M no sabe hacer propuestas. Si se preocupasen un poco por la gente, rápidamente cogerían el recado y tratarían de trabajar en solucionarlo, pero parece que solo ven el voto, que es lo que les preocupa y por eso se buscan teorías conspirativas en el rival político.
Nadie como el ínclito Mariano Rajoy nos ha demostrado la conciencia de clase diferenciada que tienen los políticos. Con la gente diciéndoles que no les gustan sus mañas, hace caso omiso y se empeña en defender a la clase política; dando a entender que todos están equivocados excepto los de su partido. Intuye que los manifestantes no son sus votantes ni lo serán, así que los desprecia políticamente.
Soy pesimista respecto del resultado de las movilizaciones. Al final, esos grupos "extremistas" que no estaban en el origen se irán adentrando en el grupo y acabarán reventando el fondo del asunto. Todo se diluirá y quedará como un recuerdo; parte de las batallitas del abuelo...
Etiquetas: POLÍTICA ECONÓMICA


2 comentarios:
Muy interesante tu reflexion. ¿La solucion? no existe, son los propios causantes del problema y los que se benefician de sus consecuencias los unicos que pueden tomar medidas al respecto... Un levantamiento social potente, similar a los que se estan dando en paises arabes, es lo unico que podria cambiar las cosas, pero aqui pese a tener menos que temer, no somos capaces de alzar la voz para que se nos oiga. Y puestos a ser pesimistas, ¿cuanto tiempo tardaria la clase politica en volver a las andadas?
El fallo principal del movimiento 15M es no haber presntado unas propuestas claras. Hace falta un Martín Lutero que clave en la puerta del templo político las tesis a revisar.
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