HIPOTECAS KAMIKAZE
Todos tenemos algún amigo, pariente, vecino, etc. que en algún momento dado nos deja caer su pericia en los mercados financieros con jugadas maestras que le han procurado un gran beneficio y que parecen tener como único propósito el que se nos quede cara de tontos.
Una de estas estrategias financieras fue la adquisición de hipotecas referenciadas en yenes, en lugar de en euros. El yen alcanzó su mejor cambio frente al euro a finales de 2000, cuando 1 € se cambiaba por 95 yenes. Algunos visionarios financieros intuyeron que la moneda nipona se debería depreciar considerablemente frente al euro, por lo que endeudarse en una moneda más débil que el euro iba a ser una gran fuente de beneficios.
La jugada estaba clara, me endeudo en yenes y como la cuota es fija en esa moneda se necesitan menos euros para pagar su cambio. Si la cuota de mi hipoteca son 50.000 yenes, cuando el cambio es 1€/100 yenes tengo que pagar 500.-€; si el cambio baja a 1€/200 yenes sigo haciendo frente a mi hipoteca pero por 250.-€.
La bola fue creciendo poco a poco, y por el boca a boca cada vez más gente se animó a pedir sus hipotecas en yenes. Así se alcanzo el punto algido de solicitud de hipotecas en yenes en 2008, momento en el que el yen tocó suelo y se cotizó a 165 yenes/euro.
Quienes se hipotecaron en yenes a ese cambio hicieron el peor negocio de su vida. Desde ese momento el euro se ha depreciado un 38% frente a la moneda japonesa. Es decir, para pagar la misma cuota en yenes deben desembolsar un 38% más de euros, dando rienda suelta a las lamentaciones en privado, porque esto fiascos financieros raramente son expuestos a terceros.
Hay una regla básica que nos dice que debemos endeudarnos en la moneda en la que recibamos nuestro ingresos y que quiero que todos los que leéis este blog no olvidéis nunca.
Si ya es demasiado tarde porque en su momento pedistéis la hipoteca en la moneda oriental (u otra que esté en la misma situación) os diría que la mejor opción es esperar a que pase la tormenta y aprender para el futuro.
Cambiar la hipoteca a euros no solucionaría nada en el corto plazo y probablemente pueda ser perjudicial en el futuro. Intentar cubrir el riesgo de divisa mediante un seguro sería inútil, porque no creo que ninguna aseguradora cubra una operación que dura tantos años y si lo hace será por un precio astronómico.
Jugar con el dinero debe quedar reservado para el casino.
Etiquetas: BANCA


2 comentarios:
Jugar con dinero es lo que tiene. Te sale cara o te sale cruz. Mejor jugar con el dinero que a uno le sobre y no con los ahorros, por si acaso.
El problema está en dejarse llevar por los consejos de terceros que cuando un negocio les va bien te lo restriegan por la cara, pero que no te previenen de los posibles peligros de ciertas prácticas financieras.
Algo así ha pasado con la burbuja inmobiliaria, comprar casas era un negocio seguro porque nunca se depreciaban así que, ¡tonto el último!. Y el primero que te metía en el barro de la deuda hasta las orejas era el del banco...
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