martes, 6 de marzo de 2012

EL PLAN B

Durante los años de bonanza económica y superávit presupuestario parece que hay dinero para todo y para todos. Sin embargo cuando llegan las vacas flacas y hay que empezar a considerar muy mucho cada partida de gasto público, los gobiernos vuelven a acordarse del fraude fiscal.
No existe una cifra oficial, pero los datos oficiosos colocan el volumen de la economía sumergida en España entre el 20-25% del PIB. Esto supone que cada año dejan de entrar en la caja común unos 70.000 millones de euros. Este importe serviría, por ejemplo, para dejar el déficit público en un 1,5%.

Pero no vamos a hacer ejercicios de economía recreativa. Es imposible que la economía sumergida desaparezca de un plumazo, pero sí que se debe acercar a niveles europeos (13%).
Por eso la semana pasada se publicó en el BOE el nuevo plan del gobierno contra el fraude fiscal en el que se establece como objetivo destapar 8.171 millones de euros, lo que representaría un 8% por encima del objetivo cifrado para el año 2011; aunque finalmente en 2011 se llegaron a ingresar más de 10.000 millones de euros.
Es muy sintomático el hecho de que la cantidad efectivamente recaudada en 2011 haya sido un 20% superior al objetivo marcado y demuestra que el fraude fiscal es mayor del que la propia Agencia Tributaria cree.
El Plan de Control 2012 se va a centrar en unas medidas específicas, entre las que podemos destacar:
·         Lucha contra la economía sumergida. Supervisión de alquileres no declarados con información de los consumos eléctricos y control de las mercancías procedentes de Asia.
·         Lucha contra el fraude que genera alarma social. Facturas falsas o servicios que no se facturan. También especial atención a las formas societarias en colectivos de profesionales, artistas y deportistas.
·         Lucha contra las rentas en el exterior no declaradas. Investigación de españoles con cuentas en Suiza, Andorra o Panamá.
·         Lucha contra el fraude en el tabaco de contrabando.
·         Lucha contra el fraude en la recaudación. Recuperar deudas de quienes se declaran insolventes sin serlo.
·         Coordinación con otras administraciones tributarias.
A esto habrá que añadir el límite al uso del dinero en efectivo que se establecerá en unos días, pero que todavía no está cuantificado.
En estos momentos de recortes presupuestarios tenemos que ser más conscientes que nunca de la importancia de no hacer trampas con nuestros impuestos.

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1 comentarios:

A las 7 de marzo de 2012 a las 7:46 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Sea el plan A, el B o el C, el caso es que alguno de ellos funcione.

 

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