jueves, 16 de febrero de 2012

LAS CUENTAS CLARAS

Leía hace poco un artículo que hablaba de las dos reglas básicas que deben tenerse en cuenta para tener equilibrio presupuestario real, ese objetivo que vuelve locos a los gobiernos de la Unión Europea. Me pareció interesante, así que voy a tratar de hacer un resumen del mismo.

La UE lleva meses metida en una deriva de estrictez presupuestaria. Lo importante es que cuadren las cuentas, pero no el cómo cuadran esas cuentas. Así los países se comprometen a que sus presupuestos estén equilibrados, con un margen muy estrecho para los períodos de crisis y una necesidad de superávit que lo financie en los tiempos de bonanza económica.


Tener un equilibrio en el presupuesto puede no ser indicador de una economía dinámica, por mucho que se empeñen la Sra Merkel y sus ad lateres. Hace más de 200 años ya se enunció una regla de oro presupuestaria que parece haber sido ignorada por los gobiernos europeos. Esta regla de oro nos dice que los gastos corrientes deben ser financiados únicamente por ingresos corrientes (tributos), mientras que la emisión de deuda se debe circunscribir a las inversiones.

Esta norma afloja el cinturón del déficit, pero a cambio se asegura de la búsqueda de rentabilidad en las inversiones finanaciadas con deuda pública para retribuir a los intereses pagados por dicha deuda. Es decir, nos permite una mayor flexibilidad presupuestaria dentro de la ortodoxia. La regla que va a imponer la UE encorseta los presupuestos, los hace rígidos y probablemente sea un obstáculo para el crecimiento económico.

La segunda regla básica nos habla del saldo de la balanza de pagos por cuenta corriente. En todo estado hay una cantidad de dinero que entra desde el extranjero y otro importe que sale hacia otros países. Así, si la inversión nacional supera al ahorro nacional existiría un déficit por cuenta corriente y viceversa.

La norma que establece la segunda regla básica es que el déficit de la balanza por cuenta corriente debe ser siempre menor o igual que la inversión directa extranjera neta. Este hecho aseguraría que el déficit de ahorro nacional respecto a la inversión nacional se financiaría con recursos no especulativos procedentes del exterior.

España es una economía con un alto déficit de balanza por cuenta corriente, fundamentalmente por la compra de energía (petróleo, gas...), que no se ha podido financiar con la inversión extranjera; lo que ha contribuido sobremanera al endedudamiento privado de toda una sociedad. Y ese sobreendeudamiento se ha convertido en la rémora que lastra nuestro crecimiento económico.

Esto me lleva a pensar que por muchas leyes de equilibrio presupuestario que se nos impongan desde Bruselas, si no somos capaces de corregir los grandes desequilibrios de nuestra economía, no seremos capaces de tomar una senda de crecimiento económico sostenible.

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2 comentarios:

A las 16 de febrero de 2012 a las 11:10 , Anonymous Cizañero ha dicho...

Si lo que nos impongan desde Bruselas será, más bien, para poder seguir en el Euro y no lastrar al resto de Europa, que para nuestro propio beneficio.

 
A las 17 de febrero de 2012 a las 4:13 , Anonymous CONSULTORÍA DOÑA BERENGUELA ha dicho...

Se está demostrando que tienes razón, Cizañero. El caso de Grecia es paradigmático, si quieres seguir en el Euro haz lo que te decimos, y cuando lo hayas hecho ya veremos si nos interesa que sigáis en el Euro; pero hasta entonces la economía decrece, el paro sube, etc.

 

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